Se trata de una mujer de 58 años de edad, proveniente de Orito, Putumayo (Amazonia colombiana), que consultó por diarrea recurrente, tratada en forma repetida con agentes antiparasitarios por hallazgos de estrongiloidiasis en materia fecal. La paciente fue referida al Hospital Universitario Clínica Universitaria Colombia, ubicado en Bogotá.
Presentaba dilatación del conducto biliar extrahepático demostrada por resonancia magnética (colangiorresonancia). Presentaba niveles de deshidrogenasa láctica de 337 mg/dl y no tenía reporte de calcio sérico. En la revisión por sistemas, refería malestar e importante pérdida de peso; no se observaron manifestaciones cutáneas. Tenía una historia previa de proctitis crónica no específica, colecistectomía, histerectomía,obstrucción intestinal secundaria a adherencias pélvicas e infecciones frecuentes de vías urinarias.

Después de una biopsia no diagnóstica de la ampolla de Vater, la paciente requirió una pancreatoduodenectomía. En la mucosa duodenal se observó una neoplasia linfoide pleomorfa de células grandes, con expresión difusa de CD3,CD4 y CD56; CD20 y CD30 focal, un índice de proliferación (MIB1) de 60 % y eosinofilia tisular asociada, lo que llevó a un diagnóstico de linfoma T periférico, NOS ( Peripheral T-Cell Lymphoma, Not Otherwise Specified ). Se determinó la ausencia de compromiso de la medula ósea por histología y citometría de flujo.

Considerando como diagnóstico diferencial la leucemia de células T del adulto, se ordenó una prueba ELISA para HTLV1/2, la cual resultó positiva y se confirmó mediante una prueba de Western Blot, también positiva para HTLV-1 (presencia de bandas de discriminación p19-I, gp46-I y ausencia de GP46-II). El tipo de leucemia/linfoma de células T del adulto identificado correspondió a un linfoma agresivo. La paciente recibió cinco ciclos de quimioterapia combinada (CHOP) antes de su fallecimiento. No se hizo estudio post mórtem.
