Varón de 26 años, sin antecedentes mórbidos personales ni familiares de importancia conocidos, presentó dolor y distensión abdominal asociado a náuseas, vómitos no biliosos y ausencia de expulsión de gases de 5 días de evolución. No presentaba fiebre.
Al examen físico, el abdomen se encontraba distendido, con sensibilidad difusa, sin signos de irritación peritoneal. Sus exámenes de laboratorio al ingreso mostraban un hematocrito de 46%, leucocitos: 10.600/mm3, PCR: 0,5 mg/dl, amilasemia 131U/L (VN: 28-100) y lipasemia 129 U/L (VN: 13-60).
Se realizó una tomografía de abdomen y pelvis que demostró importante distensión gástrica con contenido heterogéneo secundario a lesión quística en el espesor de la pared del antro gástrico de aproximadamente 4 cm. No se observaban signos de neumatosis parietal gástrica ni perforación. En vista de los hallazgos, se procedió a realizar una endosonografía que evidenció, a nivel de la cara antero-superior de la región antro-pilórica, una lesión solevantada de aproximadamente 4 cm, con mucosa que la recubría de aspecto normal, determinaba estenosis infranqueable del píloro. Al ultrasonido endoscópico se observó una lesión hipoecogénica, bien delimitada, de pared fina, con escaso flujo al Doppler color de 3,5 × 3,1 cm dentro de las eco-capas de la mucosa gástrica, compatible con pseudoquiste. El pseudoquiste fue posteriormente puncionado con aguja 19 (Accesss needle, Cook Medical) bajo visión endosonográfica, dando salida a líquido sero-hemático. Se realizó una cistogastrostomía con cistogastrostomo (Cook Medical) y se destechó la lesión con papilotomo de punta y pulltype, drenando abundante líquido sero-hemático, quedando la cavidad sin contenido. El resultado del estudio bioquímico del líquido del pseudoquiste fue alto contenido en lipasa: 57.930 U/L y amilasa: 1.971 U/L, lo que confirmó que se trataba de un pseudoquiste pancreático intramural en el antro gástrico, secundario a pancreatitis en tejido pancreático heterotópico. El paciente mejoró sus síntomas y fue controlado a las 24 h posteriores al drenaje con una tomografía computada con contraste oral que demostró adecuado paso de contraste a intestino delgado y ausencia de filtraciones a cavidad abdominal y en un control 3 meses después, se encontraba asintomático con una imagen residual de 1 cm. El paciente presentó síntomas abdominales 6 meses después y en un control tomográfico se observó que el pseudoquiste se reprodujo, sin determinar obstrucción gástrica. Por reaparición de sintomatología se realizó una gastrectomía subtotal en Y de Roux por laparoscopía con cuatro días de hospitalización y evolución sin complicaciones. El estudio histopatológico demostró una lesión quística, cuya pared no presentaba revestimiento y este formada por tejido fibroso, colágeno e infiltrado inflamatorio de predominio linfohistiocitario. En la periferia del quiste se observó tejido pancreático heterotópico, en el espesor de la pared gástrica, formado por porciones variables de conductos y acinos de estructura conservada.
