Mujer de 58 años, portadora de enfermedad renal crónica de etiología no precisada desde el año 1995 y en HD trisemanal desde el año 1999. En abril de 2011 se pesquisó TSH frenada de 0,04 µIU/ml en exámenes de rutina, por lo que fue derivada en el año 2012 a evaluación endocrinológica, donde se confirmó hipertiroidismo por manifestaciones clínicas y perfil tiroideo. Se diagnosticó enfermedad de Graves Basedow con cintigrama tiroideo que mostró bocio. No se realizó evaluación de anticuerpos anti receptor de TSH por falta de acceso a este examen. Se trató con propiltiouracilo, único fármaco antitiroideo disponible en nuestro establecimiento al momento del diagnóstico, este tratamiento se mantuvo durante 30 meses, logrando el eutiroidismo por lo que se retiró en forma progresiva. A los 5 meses de suspendido el medicamento, se observa nuevamente TSH suprimida, pero con T3 y T4 normales, por lo que se decidió administrar tratamiento con 131-I.
La paciente recibió17 mCi de 131-I en cápsula (como yoduro de sodio), inmediatamente después de una sesión completa de HD y permaneció hospitalizada en aislamiento radiactivo durante los 7 días siguientes. No presentó complicaciones secundarias al tratamiento. Cabe señalar que esta paciente presentaba una diuresis residual, cercana a los 400 cc/día.
La primera HD posterior a la administración de 131-I se realizó a las 90 h, con un equipo Fresenius 4008s y filtro de polietersulfona (PES) 210, con una velocidad de flujo sanguíneo de 300 ml/min (QB), flujo de dializado de 500 ml/min (QD), durante 3 h (QT), lográndose un ultrafiltrado (UF) neto de 1.900 ml. La segunda HD fue a las 46 h de la primera (6° día), con el mismo equipo, con un filtro PES 170, utilizando los mismos parámetros de QB, QD y QT, obteniéndose un UF neto de 2.000 ml.
Se realizaron mediciones de exposición a radiación con medidor Geiger Muller Fluke Biomedical modelo 489-110D en contacto directo con el tiroides, a 1 y 1,5 metros de la paciente en los días expuestos en la Tabla 1, donde se muestran las tasas obtenidas. Durante las sesiones de HD se midió la tasa de exposición a la que estuvo expuesta la enfermera a cargo y el equipo de diálisis; además se tomaron alícuotas de 1 ml de sangre y líquido dializado para medir la actividad de 131-I en Mega Becquerel (MBq), con activímetro marca Alfa Nuclear modelo ACT-15P, así se estimó la eliminación por sesión de HD.

Las tasas de exposición a radiación luego de la primera y segunda HD, fueron 0 μSv/h y 0,3 μSv/h para el equipo, y de 3 μSv/h y 0,36 μSv/h, para el filtro de diálisis, respectivamente.
La medición de exposición de la enfermera a cargo de las sesiones de HD se realizó con un dosímetro de lectura directa RAD-51/60/62, lo que resultó en 1,0 mR (10μSv) durante la primera sesión de HD (4 h) y 0,6 mR la segunda (sólo expuesta 1 h). Cabe destacar que la enfermera utilizó delantal plomado y se sitúo tras un biombo blindado cuando no estaba en contacto directo con la paciente.
Respecto a la actividad de 131-I medida en sangre y líquido de dializado antes, durante y después de las sesiones de HD se resumen en la Tabla 2.

Al mes después de la terapia los parámetros de función tiroidea aún mostraban hipertiroidismo con TSH de 0,004 µIU/ml (VN: 0,27-4,2) y T4 libre de 2,07 ng/dl (VN: 0,9-1,7). Luego de 4 meses se observó normalización de la TSH (2,31 µIU/ml) y descenso de la T4 libre (0,730 ng/ml), lo que confirmó la efectividad del tratamiento, posterior a esto la paciente continuó controles por la alta probabilidad de requerir terapia de sustitución con levotiroxina.
