Paciente género femenino, 55 años sin antecedentes mórbidos a excepción de una proctitis ulcerosa diagnosticada el año 1994. Inicialmente consultó por un cuadro de meses de evolución de dolor abdominal y deposiciones líquidas con mucosidades. En la colonoscopia se objetivó la presencia de compromiso inflamatorio continuo del recto con una mucosa friable y pequeñas erosiones cubiertas por fibrina (Subíndice Endoscópico Mayo 2). En las biopsias se apreciaron signos de inflamación aguda (criptitis y abscesos crípticos) y crónica reflejada como alteraciones estructurales de las criptas (acortamiento y ramificación de las glándulas asociadas a disminución de las células caliciformes). La paciente inició tratamiento con mesalazina oral (3 g/día) y rectal (supositorios de 500 mg/noche), con remisión clínica y endoscópica (curación de la mucosa) (colonoscopia 2007, Subíndice Endoscópico Mayo 0). Posteriormente, abandona tratamiento y control, manteniéndose asintomática hasta agosto de 2015 donde consulta por presentar desde hace un mes cuadro de malestar abdominal asociado a deposiciones líquidas una a dos veces al día sin sangre ni mucosidades. No refería compromiso del estado general, fiebre, baja de peso, dolor abdominal y/o articular. Sin antecedentes de tabaquismo, transgresión alimentaria o uso de fármacos (específicamente antiinflamatorios no esteroidales, antibióticos, inhibidores de la bomba de protones, hormonas o antidepresivos). Se solicitaron exámenes de laboratorio que incluyó hemograma, VHS, PCR y perfil hepático, todos normales. Además, se solicitó serología para enfermedad celíaca con anticuerpos anti-transglutaminasa negativos e inmunoglobulina A en valores normales. Se realizó una colonoscopia completa donde sólo se apreciaron erosiones mínimas e inespecíficas en el recto. Se tomaron biopsias escalonadas de íleon, colon y recto en frascos separados las cuales fueron consistentes con el diagnóstico de CL dado la presencia de > 40 linfocitos/100 células epiteliales en las muestras obtenidas desde colon transverso a recto. Además, se describieron alteraciones compatibles con CU (leve distorsión de arquitectura glandular, criptitis y microabscesos) exclusivamente en sigmoides y recto. Se inició tratamiento con budesonida 9 mg/día, presentando una respuesta favorable a la semana de tratamiento con un descenso progresivo del fármaco hasta suspenderlo al tercer mes. Luego de 6 meses de seguimiento la paciente se ha mantenido asintomática (remisión clínica) y en control con calprotectina fecal dentro de rango normal.

