Pacientes iniciales I.O.A., sexo femenino, de 57 años, con antecedentes mórbidos de hipertensión arterial e hipotiroidismo. Tres meses previos al cuadro actual fue hospitalizada por cuadro de poliartralgias, síndrome diarreico, baja de peso y alopecia. El estudio etiológico diagnosticó VIH (+), con recuento de CD4 de 44 células/mL y se inició tratamiento con lamivudina, zidovudina, atazanavir, ritonavir y cotrimoxazol.
Consultó en el servicio de urgencia del Hospital San Juan de Dios de Los Andes, por cuadro clínico de dos días de astenia, náuseas y parestesias de las cuatro extremidades, progresando a intenso dolor, frialdad periférica, color violáceo, hipoestesia y paresia de las extremidades.
Al examen físico destacó presión arterial de 134/107, frecuencia cardiaca normal, saturometría de pulso de 98%, temperatura de 37 °C. Paciente se presentó con facie dolorosa, sin adenopatías, examen cardiopulmonar y abdominal sin hallazgos patológicos.
El examen de las extremidades superiores reveló la presencia de acrocianosis, con llene capilar enlentecido, intenso dolor a la palpación, fuerza parcialmente conservada, poiquilotermia, pulso radial y cubital en la mano izquierda filiforme y en la mano derecha no se logró palpar pulsos. Los reflejos osteotendíneos estaban conservados.

En las extremidades inferiores se detectó acrocianosis desde el tobillo, con llene capilar enlentecido, paresia, poiquilotermia, pulsos pedios y tibiales no palpables. Color violáceo en el pie izquierdo con mayor dolor. Reflejos osteotendíneos conservados.

Se solicitaron exámenes: hemograma, función renal, electrolitos plasmáticos y función hepática, cuyos resultados fueron normales.
Se hospitalizó con el diagnóstico de isquemia aguda de las 4 extremidades, iniciándose anticoagulación con heparina no fraccionada, analgesia y se solicitó eco-doppler de las extremidades, que informó: Arterias axilares y humerales permeables. Arterias cubital y radial con disminución de flujo en forma progresiva con curvas de tipo monofásico anterógrado y hacia distal flujo filiforme. En las arterias femorales comunes, superficiales y profundas, las velocidades de flujo y morfología de las ondas espectrales conservadas. No se observó flujo en las arterias tibiales anteriores ni posteriores distales, en las arterias pedias tampoco se evidencia flujo. Circulación a través de colaterales en la región anterior del pie derecho.
La paciente evolucionó tórpidamente con intenso dolor, por lo que fue ingresada a la Unidad de Tratamiento Intermedio. Al interrogatorio dirigido no refirió antecedentes que puedan orientar el diagnóstico, sin embargo, una familiar refiere que la paciente presenta cefaleas de larga data y uso frecuente de Migranol®. Considerando este antecedente se sospechó el diagnóstico de ergotismo por uso de ergotamínicos asociado a terapia anti-retroviral (TARV). Se decidió suspender TARV y se inició vasodilatación con nitroglicerina en bomba de infusión continua, nifedipino 20 mg c/12 h y pentoxifilina 400 mg c/8 h.
Dentro de las primeras 48 h presentó una evolución clínica favorable, con menos dolor en las extremidades superiores, pulsos palpables y fuerza recuperada. En las extremidades inferiores también disminuyó el dolor, con más fuerza y pulsos palpables. Sin embargo, los pulsos del pie izquierdo aún eran filiformes. A las 72 h ya con pulso en las cuatro extremidades, sin dolor, con fuerza conservada.

Posteriormente el paciente evolucionó favorablemente, reinició la TARV a los 5 días, y se prescribió terapia profiláctica para la migraña. Se realizó educación respecto los riesgos de las interacciones farmacológicas y se indicó alta médica.
