La vasculitis con compromiso cutáneo puede ser idiopática (45-55%), secundaria a infección (15-20%), a enfermedad infamatoria (15-20%), a drogas (10-15%) o a neoplasias malignas (< 5%). La vasculitis leucocitoclástica (VL) es una vasculitis de vaso pequeño y es mediada por depósito de complejos inmunes (IgG e IgM), en los vasos postcapilares. Esto activa la cascada del complemento y se liberan factores quimiotácticos y enzimas lisosomales que producen la destrucción de la pared del vaso sanguíneo, dando lugar al púrpura palpable que evoluciona a pápulas, vesículas hemorrágicas, úlceras y lesiones necróticas23. El tratamiento incluye el manejo de las causas subyacentes y corticoides sistémicos por 10 a 14 días24. En el caso 6 se presenta una vasculitis necrotizante con biopsia compatible con VL probablemente secundaria a drogas. En el caso 7 se presenta una vasculitis necrotizante sistémica extensa asociada a linfoma difuso de células grandes tipo B del anciano asociado a virus Epstein Barr, en el que la vasculitis necrotizante probablemente representa una manifestación paraneoplásica25.

