Paciente de 50 años, proveniente de Copiapó, con antecedentes de tabaquismo activo (30 paquetes/año). En julio de 2009 presentó lesiones cutáneas, indoloras, inicialmente en extremidad superior derecha, luego en dorso, cara, cuero cabelludo, tronco y extremidades inferiores, por lo que consultó a dermatólogo, quien diagnosticó pitiriasis rubra, recibió prednisona 60 mg/día y retinoides hasta el 10 de septiembre de 2009. Por progresión y agravamiento de su cuadro, se hospitalizó en Copiapó, le realizaron biopsia de piel el 25 de septiembre de 2009 sugerente de linfoma cutáneo
El 23 de octubre de 2009, fue trasladado al Hospital del Salvador, para manejo en centro de mayor complejidad. Ingresó en malas condiciones, taquicárdico, afebril, con dolor EVA 8/10, lesiones de la piel constituidas por pápulas y tumores con tendencia a confluir, algunas ulceradas, costras melicéricas con secreción de mal olor, que comprometían toda la superficie corporal, incluido cuero cabelludo, respetando sólo manos, pies, genitales y mucosas. Se trasladó a la Unidad de Cuidados Intermedios por la extensión de las lesiones e importante pérdida de la barrera cutánea, riesgo de sepsis, probables alteraciones electrolíticas y necesidad de manejo de paciente crítico, se instaló vía venosa central, requirió hidratación endovenosa generosa, electrolitos, antibióticos y analgésicos incluida morfina. Los exámenes de laboratorio incluyendo hemograma, electrolitos, función hepática y renal, uricemia, LDH y b2-microglobulina fueron normales. Proteína C reactiva 147 mg/L (0,1-8,2) proteinemia total 4,3 g/dL, albúmina 1,7 g/dL, electroforesis de proteínas, leve aumento de alpha 2 y beta-globulinas, y cuantificación de inmunoglobulinas normales. Serología para VHB, VHC, HTLV-1 y VIH fueron negativas. Estudio de citometría de flujo de líquido de las flictenas de la piel mostró linfocitos policlonales. Scanner de cuello, tórax, abdomen y pelvis normales. La biopsia de piel mostró intenso epidermotropismo, dermis infiltrada en forma difusa por población linfoide atípica de gran tamaño, escaso citoplasma y núcleos grandes irregulares, polilobados, cromatina fina, numerosos nucléolos, elevada tasa mitótica y frecuente apoptosis. El estudio de inmunohistoquímica reveló positividad intensa en células neoplásicas para CD3, CD8 y CD30 y negatividad para CD56, CD4, CD7 y CD15 y ALK. Conclusión: Linfoma cutáneo T epidermotropo CD8 positivo.

El 30 de octubre de 2009 recibió primer ciclo de quimioterapia CHOP (ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina, prednisona) con excelente respuesta clínica, disminución importante de las lesiones cutáneas, 1 mes después recibió segundo ciclo de quimioterapia. Evolucionó con neutropenia febril de alto riesgo que requirió manejo en aislamiento protector y antibióticos. Fue dado de alta el 02 de diciembre de 2009 en buenas condiciones y en remisión completa de todas las lesiones cutáneas, apreciándose una piel de aspecto acartonado e hiperpigmentada. Completó 4 ciclos CHOP en forma ambulatoria (último, 11 de enero de 2010), Sin embargo, inmediatamente después de 4 ciclos, reaparecieron lesiones papulares, algunas ulceradas, que se generalizaron en 4 semanas, sin llegar a necrosarse, catalogándose como recaída intratratamiento. Se realizó un ciclo de quimioterapia de rescate ESHAP (etopósido, metilprednisolona, cisplatino, citarabina) con breve respuesta, falleciendo el 27 de mayo de 2010, 7 meses después del diagnóstico.
