Hombre chileno de 54 años sin antecedentes mórbidos de importancia quien estuvo en Río de Janeiro, Brasil por un período de aproximadamente 30 días trabajando en zona rural en labores de ganadería.
De regreso a Chile consultó en servicio de urgencia de atención primaria por presentar lesión cutánea pruriginosa de 2 x 1,5 cm de diámetro, con bordes eritematosos, parcialmente ulcerada con exudación serosa y zona central puntiforme negruzca en dorso de la muñeca de alrededor de 15 días de evolución. El examen físico no demostró lesiones cutáneas en otras localizaciones. Se efectuó curación, indicó tratamientro antibiótico con cloxacilina y derivación a policlínico con dermatológo. Paciente asiste a policlínico luego de manipular la lesión entregando al médico en un frasco cerrado una pulga de 0,5 mm la que se envía para estudio histológico permitiendo identificar los distintos segmentos corporales correspondientes al insecto extraído. Teniendo en consideración los antecedentes epidemiológicos y característricas de la lesión se planteó el diagnóstico de tungiasis.

El paciente completó el tratamiento antibiótico, recibiendo además profilaxis antitetánica con toxoide. En controles posteriores, la lesión cura sin presentar nuevas lesiones en otras localizaciones.
