Paciente de 61 años, sexo masculino, con antecedentes de etilismo suspendido y sutura de úlcera péptica gástrica perforada a los 50 años de edad. Refería historia de 4 meses de evolución, caracterizada por dolor dorsolumbar progresivo, sensación febril y baja de peso, acompañándose de hematuria en las últimas semanas.
Fue hospitalizado con diagnóstico de pielonefritis aguda recibiendo tratamiento antibiótico empírico a la espera de resultado de urocultivo el cual resultó negativo. Evolucionó febril a pesar de tratamiento antibiótico y con incremento progresivo de dolor dorsal, hasta el punto de ser intratable con analgésicos habituales. Se realizó tomografía axial computada (TAC) de abdomen y pelvis que reveló espondilitis con destrucción de cuerpos vertebrales de L1 y L2 en relación a gran pseudoaneurisma en la cara posterior de la aorta a nivel de tronco celíaco, que se extendía sobre músculo psoas izquierdo hasta nivel de L3. Se asumió posible etiología infecciosa tanto del pseudoaneurisma como de su espondilitis, se tomaron hemocultivos y se inició tratamiento antibiótico de amplio espectro.

Dada la ubicación de la lesión, clínica de inminente ruptura y su alto riesgo quirúrgico se evaluó la posibilidad de reparación endovascular, limitada por la necesidad de oclusión de arteria mesentérica superior y tronco celíaco que nacía del área comprometida por el pseudoaneurisma. Se decidió realizar un abordaje híbrido de la lesión, mediante revascularización mesentérica previa a la instalación de endoprótesis recta a nivel de aorta visceral con la finalidad de cubrir el segmento de aorta comprometida y excluir la lesión de la circulación.
En un primer tiempo vía laparotomía media se realizó bypass ilíaco mesentérico superior con vena safena invertida ligando arteria mesentérica proximal, evolucionando sin evidencias de isquemia mesentérica en el postoperatorio inmediato.
En un segundo tiempo, 48 horas posterior a la primera intervención, se realizó aortografía identificando origen del pseudoaneurisma, tronco celíaco, arterias renales y permeabilidad de puente ilíacomesentérico. Luego bajo anestesia local se abordó arteria femoral común izquierda por donde se introdujo extensión de endoprótesis vascular de aorta abdominal Powerlink® (Endologix®, California) que se desplegó a nivel de la aorta visceral logrando excluir el pseudoaneurisma, ocluyendo programadamente el tronco celíaco. Se expandió prótesis con balón CODA (Cook®, Australia), y la angiografía control confirmó la exclusión del pseudoaneurisma y ausencia de endofugas.

En forma inmediata el paciente refirió desaparición del dolor sin mediar analgesia en el intraoperatorio. Evolucionó sin evidencias de insuficiencia vascular mesentérica pero con respuesta inflamatoria sistémica asociado a fallas hepática y renal aguda, siendo manejado en UCI con recuperación completa a las 72 h post procedimiento. Hemocultivos resultaron positivos para Staphylococcus aureus multiresistente; recibió vancomicina por 21 días hasta normalizar parámetros inflamatorios.
Control tomográfico al mes confirmó exclusión del pseudoaneurisma, sin evidencias de isquemia visceral atribuible a la oclusión del tronco celíaco y revascularización mesentérica permeable; se realizó posteriormente cirugía de columna, en donde no se encontró evidencias de infección. Al año de seguimiento, el paciente se encuentra autovalente y deambulando, sin antibioterapia y sin evidencias clínicas ni de laboratorio de infección, los que se han realizado en forma mensual. Control tomográfico al año de la cirugía no presenta endofugas y su bypass iliomesentérico está permeable.

