Paciente varón de 41 años con antecedentes de consumo de cocaína desde 1997, intento de suicidio en el año 2005, por lo cual tuvo varias fracturas, quedando secuelado con trastorno de incontinencia vesical y rectal.
Sin consumo de drogas desde el año 2005, rei-nició consumo de cocaína y alcohol a principios de septiembre de 2008. fue llevado al Hospital del Salvador el día 8 de octubre de 2009, luego de una semana de inhalación diaria de cocaína, aproximadamente seis gramos en total, refrió el paciente, con agitación, conducta agresiva y alucinaciones visuales. fue hospitalizado, requiriendo contención y sedación, secundario a lo cual presentó depresión respiratoria, requirió intubación y traslado a UcI para ventilación mecánica invasiva.
Al ingreso a UCI destacaba en el examen físico erosiones en región cervical y extremidades, con signos vitales estables. En los exámenes de ingreso destacaba bUN/creatinina de 33 mg/dL/2,58 mg/ dL, creatinkinasa (cK) 34.686 U/L, amilasa 515 U/L, deshidrogenasa láctica (LDH) 1.235 U/L, pH 7,33, HcO3 13,8 mmol/L. El examen de orina completa era normal y no se midieron electrolitos urinarios. La evolución de los exámenes se resume en la Tabla 1.

Se trató con aporte vigoroso de cristaloides, alcanzando niveles adecuados de presión venosa central y se administró bicarbonato para al calinizar orina. Evoluciona con débitos urinarios de 200 a 300 ml día, con cK en alza y deterioro progresivo de creatinina, por lo que inició hemodiálisis a partir del quinto día de hospitalización. No requirió uso de drogas vasoactivas y fue extubado a las 24 horas de ingreso a UcI sin incidentes.
Se realizó ecografía renal que informó tamaño y diferenciación corticomedular adecuados y ausencia de elementos obstructivos en el sistema pielocaliciario; ecografía abdominal mostró hígado y vía biliar de características normales. El ecocardiograma mostró dilatación leve de aurícula y ventrículo izquierdo, reflujo mitral moderado y fracción de eyección de 54%. Se realizó examen toxicológico en sangre que fue positivo para cocaína en concentración de 52 ng/ml. Esta muestra fue tomada aproximadamente 36 horas después del último consumo.
El paciente evolucionó sin otras complicaciones, con falla renal persistente por lo cual fue trasladado a unidad de menor complejidad al día 21, continuando hemodiálisis trisemanal. Posteriormente, recuperó función renal.
Desde el punto de vista psiquiátrico, se concluyó que el paciente presentaba un trastorno bipolar además de su poliadicción.
