Mujer de 18 años sana, dos semanas previas a su ingreso presentó ictericia, astenia, adinamia y compromiso de conciencia progresivo. Al ingreso hubo elevación de transaminasas, gamaglutamiltranspeptidasas, aumento de INR y disfunción renal. No hubo antecedentes de consumo de fármacos y los marcadores virales e inmunológicos fueron negativos exceptuando, un título de intensidad menor para virus hepatitis A. Evolucionó rápidamente a sopor profundo, requirió ventilación mecánica invasiva y estudio con tomografía computarizada de encéfalo (TC) que evidenció edema encefálico con elementos sugerentes de HIC. La monitorización electroencefalográfica mostró ritmos lentos y simétricos bilaterales. El INR inicial de 5,0 se corrigió a 1,6 con 40 ug/kg de Factor VII activado recombinante (rFVIIa) previo a la instalación de catéter intraparenquimatoso Raudemic® para medición de la presión intracraneana (PIC) y temperatura encefálica. Los valores iniciales de PIC fluctuaron entre 20 y 25 mmHg, con temperatura cerebral de 37°C. El Doppler transcraneano determinó velocidad sistólica e índice de pulsatibilidad normales; siendo enlistada para trasplante hepático de acuerdo a los criterios del King's College8.

La HIC se tornó refractaria a medidas de primera línea, iniciándose hipotermia intravascular mediante catéter tipo ICY® vía femoral con máquina Alsius CoolGard®, disminuyendo la temperatura encefálica a 33oC. Recibió sedación con opiáceos (Fentanyl) e infusión continua de relajante muscular (vecuronium) para prevenir escalofríos; en 3,5 h se logró la meta de 33oC. A las 72 h, se le ofreció un injerto hepático de donante cadavérico y se realizó un trasplante ortotópico bajo hipotermia intravascular activa. Posteriormente en la unidad de cuidados intensivos, y luego de comprobar la perfusión del injerto, se reinició recalentamiento lento controlado alcanzando la normotermia a las 76 h con mejoría continua en las pruebas de función hepática, completando de esta manera 122 h de hipotermia a 33oC. Desarrolló mioneuropatía del paciente crítico y permaneció en ventilación mecánica durante 15 días, requiriendo de traqueostomía percutánea para facilitar el destete del ventilador mecánico.

Luego de un despertar lento, se retiró la cánula de traqueostomía al día 37. Recibió el alta luego de 69 días de hospitalización en buenas condiciones generales, nutritivas, neurológicas y ligada a un programa de rehabilitación física. Actualmente asiste a sus estudios secundarios y se mantiene en control ambulatorio.
