Paciente de sexo masculino de 76 años, quien fue operado de urgencia en 1974 por una lesión ulcerada gástrica sangrante. Se le practicó una gastrectomía subtotal con reconstrucción tipo Billroth II. La evolución postoperatoria fue normal. En la pieza de gastrectomía subtotal se encontró un tumor ulcerado en la cara anterior, distante 15 mm de la sección gástrica y 3 cm del píloro. El tumor medía 3,5 cm en el eje longitudinal y 7 cm en el transversal, comprometiendo la curvatura menor y extendiéndose 2,5 cm a la cara posterior. Al corte, estaba constituido por tejido rosado pálido lobulado, liso y brillante, que reemplazaba las túnicas submucosa, muscular propia y subserosa, abombando levemente la serosa. El examen histopatológico demostró un linfoma no Hodgkin mixto linfo-histiocítico de la clasificación de Rappaport de 1966, vigente hasta que se formularon las clasificaciones de Kiel (1974) y de Lukes y Collins (1974). No se encontró compromiso de los ganglios linfáticos por linfoma. El enfermo recibió radioterapia adyuvante y fue seguido con endoscopias anuales por 23 años. No se observaron nuevas lesiones gástricas ni se demostró la presencia de Helicobacter pylori. Durante este período, el paciente desarrolló hipertensión arterial, tumores de Warthin de ambas glándulas parótidas, de los cuales sólo se resecó el derecho y un cáncer de piel de tipo epidermoide en la extremidad inferior derecha.

En septiembre de 2006, 32 años después de la operación gástrica, consultó por síntomas de anemia. En el examen físico se observó palidez, sin masas abdominales. El hematocrito fue de 34,5% y una endoscopia digestiva alta mostró una lesión proliferativa y ulcerada en el muñón gástrico que obstruía parcialmente la anastomosis gastroyeyunal. El estudio anatomopatológico mostró que la mucosa gástrica se encontraba infiltrada por un adenocarcinoma tubular moderadamente diferenciado. No se comprobó la presencia de Helicobacter pylori. La tomografía computada de tórax, abdomen y pelvis fueron normales.

El paciente fue operado y se le realizó una gastrectomía total con disección ganglionar. La recuperación postoperatoria fue normal. El estudio anatomopatológico de la pieza quirúrgica mostró una lesión tumoral ulcerada en el muñón gástrico con infiltración de la anastomosis gastroyeyunal. El estudio microscópico demostró un adenocarcinoma tubular moderadamente diferenciado con compromiso de la subserosa de la pared gástrica, metástasis en 10 linfonodos de 16 resecados y permeaciones vasculares linfáticas (T2bN2M0, Etapa IIIB).

