Hombre de 64 años, obrero agrícola proveniente de zona rural. En mayo de 2006 fue derivado a policlínico de endocrinología con diagnóstico de bocio calcificado sintomático. Portaba una radiografía de cuello que mostraba una Imagen calcificada a nivel del lóbulo tiroideo izquierdo. Refirió antecedentes de hipertensión arterial en tratamiento y de una punción de un nodulo tiroideo, 18 años atrás, del cual se aspiró líquido claro.
En la anamnesis relató disnea de esfuerzo y disfagia de un año de evolución. En el examen se palpó una masa supraclavicular izquierda, dura, indolora, que incursionaba con la deglución y que se proyectaba hacia tórax. En los exámenes destacó perfil tiroideo y hemograma normales. La radiografía de tórax mostró una imagen intratorácica calcificada, que desplazaba la tráquea y aorta hacia la derecha. El cintigrama tiroideo concluyó un gran nodulo frío en los 2/3 Inferiores del lóbulo izquierdo. La tomografía computada (TC) de cuello y de tórax reveló un nodulo en el mediastino superior de origen tiroideo (sugerente de adenoma calcificado) con desplazamiento de la vía aérea y vasos y un pequeño nodulo tiroideo derecho de naturaleza incierta.

Con el diagnóstico de bocio multinodular intratorácico calcificado sintomático se envió al servicio de cirugía para resolución de su patología, donde se decidió realizar una tiroidectomía.
En la exploración cervical se constató que el lóbulo izquierdo de la tiroides estaba prácticamente reemplazado por un nodulo calcificado, de 8x6x6 cm, proyectado en su mayor parte a mediastino, y existía otro nodulo de 10 mm, Intracapsular en el lóbulo derecho. No se encontró adenopatías sospechosas regionales. Se realizó una tiroidectomía casi total con remanente laminar glandular a nivel de la cápsula posterior derecha.
La biopsia diferida informó que el nodulo del lóbulo izquierdo correspondía a un quiste hidatídico tiroideo calcificado, con focos de osificación y el nodulo derecho a una hiperplasia nodular focal del tiroides.

Se realizó la notificación de hidatidosis y se practicó una ecotomografía abdominal que no mostró imágenes sugerentes de quiste hidatídico. Después de 7 meses de realizada la cirugía el paciente permanece asintomático y sin evidencias clínicas ni radiológicas de recidiva o hidatidosis en otros órganos.
