Paciente de 40 años de edad, sexo masculino, con antecedente de depresión en tratamiento con psicoterapia. Consultó con cuadro de un mes de compromiso del estado general. Una semana antes de consultar presentó dolor en hipocondrio derecho, intermitente, que no cedía con la ingesta de analgésicos. Tres días antes de consultar presentó fiebre no cuantificada.
En la evaluación inicial destacaba frecuencia cardíaca de 110 lx', frecuencia respiratoria de 29 respiraciones/minuto, temperatura axilar de 38,5°C, murmullo disminuido en la base pulmonar derecha y dolor a la palpación en hipocondrio derecho. Los exámenes de laboratorio mostraron: leucocitos 12.000 células/mm3, con neutrófilos de 78% y baciliformes de 1%; hemoglobina 12,6 g/dl; velocidad de eritrosedimentación 85 mm/h; proteína C reactiva (PCR) 239 mg/dl; bilirrubina total 0,34 mg/ di; bilirrubina directa 0,11 mg/dl; fosfatasa alcalina 151 U/L; tiempo de protrombina 71,9%; amilasa 44 U/L; lipasa 116 U/L.
Se realizó ecotomografía abdominal que mostró una lesión de márgenes irregulares predominantemente hipoecogénica, con zonas hiperecoicas en su interior, de 14 cm x 7 cm, ubicada en el lóbulo hepático derecho (Sg6 y Sg7). Se solicitó tomografía computarizada (TAC) de abdomen que mostró una imagen predominantemente hipodensa, de bordes irregulares en Sg7 y Sg8, con leve impregnación periférica posterior al uso de medio de contraste endovenoso, la cual se acentúa discretamente en fase tardía, sin evidenciarse otras lesiones.

Otros exámenes de laboratorio mostraron antígeno carcinoembrionario (ACE), 0,6 ng/ml; alfa feto proteína (AFP), 0,87 ng/ml, CA-19,9, 0,15 U/ml; anticuerpos IgM para hepatitis A, negativos; antíge-no de superficie de virus de hepatitis B, negativo; anticuerpos anti-hepatitis C, negativos; anticuerpos IgG e IgE para hidatidosis, negativos; anticuerpos IgG para amebiasis, negativos.
Por persistencia de signos de respuesta inflamatoria sistémica y con sospecha de absceso hepático, fue llevado 48 h después de su ingreso a drenaje guiado por TAC de abdomen, donde se obtuvieron 150 mi de líquido hemorrágico, mostrando colapso prácticamente completo de la imagen en TAC de control. El estudio del material drenado mostró al análisis citoquímico: líquido predominantemente hemorrágico, Gram y cultivo negativos y se consideró la muestra inadecuada para citología.
El paciente persistió con signos de respuesta inflamatoria sistémica, se realizó un TAC abdominal de control que mostró reproducción completa de la lesión hepática. Se decidió llevar a drenaje por laparotomía, donde se encontró cavidad en Sg6 y Sg7, con contenido hemático en su interior, adherida al peritoneo parietal y diafragma. No se encontraron otras lesiones, ni adenopatías abdominales.
Se tomó biopsia contemporánea de la lesión que mostró tejido fibroconectivo en partes extensamente necrótico; reconociéndose algunas células con atipias celulares. La biopsia diferida mostró un tumor maligno indiferenciado infiltrante en tejido hepático, sin presentar elementos sarcomatoides.
El estudio inmunohistoquímico, con técnica de estreptavidina biotina (Zimed), concluyó un hepa-tocarcinoma poco diferenciado, con positividad para citoqueratinas de alto y bajo peso molecular, vimentina y AFP y ausencia de reactividad para ACE, CD30 y fosfatasa alcalina placentaria.
Se realizó gastroscopia, colonoscopia, TAC de tórax, TAC de abdomen y pelvis, y ecotomografía testicular que no evidenciaron nuevas lesiones.
Se decidió realizar una nueva exploración quirúrgica, con intención de realizar una resección hepática. Se encontró una lesión en Sg7 y Sg8, con infiltración del diafragma y peritoneo parietal, sin otras lesiones hepáticas, ni adenopatías. Se realizó hepatectomía derecha, con resección parcial de diafragma y reparo primario.
La biopsia diferida incluía lóbulo derecho hepático con gran lesión tumoral expansiva de 11,5 por 7,5 cm de diámetros mayores, de disposición subcapsular, en partes extensamente necrótica y cavitada, sin evidencias de cirrosis en el tejido hepático subyacente.

Microscópicamente el tumor estaba compuesto predominantemente por un componente epitelial con escasas áreas sarcomatoides. El componente epitelial presentaba células con moderada cantidad de citoplasma y núcleos aumentados de tamaño con cromatina granular gruesa y mitosis frecuentes. El componente sarcomatoide se apreciaba de aspecto fusado pleomórfico con nucléolo conspicuo, alternando con áreas de necrosis y formación de tejido granulatorio, El examen inmunohistoquímico realizado con técnica de estreptavidina biotina (Zimed), mostró intensa reactividad en las células tumorales para ACE, CD 10 y citoqueratina 7, sin reactividad para AFP en las áreas sarcomatoides. Concluyendo el diagnóstico de hepatocarcinoma poco diferenciado variedad sarcomatoide.

En el periodo postoperatorio se presentó disfunción hepática transitoria, que se resolvió al séptimo día postoperatorio y un síndrome vertiginoso al quinto día postoperatorio, que se estudió con TAC y resonancia magnética nuclear (RMN) cerebral, concluyéndose de origen periférico y resolviéndose al décimo cuarto día postoperatorio. Fue dado de alta en buenas condiciones al décimo sexto día postoperatorio.
A los 20 días del periodo postoperatorio se efectuó el primer control, estando asintomático, con TAC abdominal de control sin evidencia de recurrencia.
