Varón de 62 años de edad, que acude a urgencias por referir dolor testicular izquierdo de 24 horas de evolución, acompañado de fiebre termometrada de 40ºC, junto con escalofríos y síndrome miccional acompañante (disuria, polaquiuria, tenesmo y urgencia miccional), ausencia de dolor lumbar.
Durante la anamnesis el paciente revela su profesión, veterinario, profesión de riesgo para ciertas patologías infecciosas (brucelosis, triquinosis y algunas parasitosis).
A la exploración se objetiva un teste derecho de características normales, y, en el teste izquierdo, se visualiza un aumento de tamaño así como eritema y dolor al tacto sin fluctuación de la zona afecta aunque con dolor a la movilización testicular.
El tacto rectal resulta sin hallazgos patológicos y la exploración abdominal así como la percusión renal también descartó afecciones acompañantes al ser normales.
Analíticamente destaca leucocitosis de 22.240 con neutrofilia (neutrófilos 90%).
En la Ecografía testicular realizada previa al ingreso muestra aumentos homogéneos de la ecogenicidad del testículo afecto, sin afectación del epidídimo. Engrosamiento de partes blandas con ausencia de absceso testicular. Imágenes compatibles con orquitis sin afectación del epidídimo.
Se realiza el diagnóstico de orquitis infecciosa, procediéndose a su ingreso con un tratamiento antibiótico que comprendió Doxiciclina, Imipenem y Teicoplanina, asociando Corticoides y terapia analgésica.
Dos días tras el ingresse realiza una nueva ecografía, objetivándose aumento de la ecogenicidad homogénea similar al contralateral, afectación epididimaria. Engrosamiento de partes blandas con ausencia de absceso testicular. Se termina de filiar el cuadro sindrómico: Orquiepididimitis infecciosa.
Para averiguar la causa de la patología que presenta el paciente se hace necesaria la realización de pruebas que permitan conocer el germen causante.
El urocultivo resulta ser negativo, así como la aglutinación específica de Brucella. Sin embargo la seroaglutinación de Rosa de Bengala resulta positiva, así como los hemocultivos, que son positivos a Brucella spp. (los tres).
Ante la confirmación del diagnóstico de orquiepididimitis brucelar se decide mantener el tratamiento con Doxiciclina y ciprofloxacino.
El paciente evoluciona favorablemente con remisión completa de los síntomas.

