Paciente de 70 años, blanco, antecedentes de hipertensión arterial, llevando tratamiento con enalapril 10 mg/día, así como un cuadro de prostatismo caracterizado por polaquiuria nocturna (3-4 veces en la noche), disuria, chorro débil, micción demorada, micciones imperiosas, desde hace aproximadamente 1 año, no mejorando con el tratamiento impuesto por su médico de cabecera y llegando a la RAO. Acude a consulta de Urología por presentar sonda vesical permanente desde hace aproximadamente 5 meses debido a RAO, fracasando los intentos de retirar la misma, al examen físico se constata mucosas: húmedas y normocoloreadas, tejido celular subcutáneo no infiltrado, auscultación cardiorespiratoria normal, abdomen negativo, fosas lumbares libres, puntos pielorreno-ureterales no dolorosos, genitales externos y regiones inguinales normales, al tacto rectal se palpa una próstata aumentada de volumen, superficie regular, bien delimitada, consistencia fibroadenomatosa, grado III, compatible con una hiperplasia benigna de próstata (HBP). Analítica sanguínea cifras de hemoglobina, hematocrito, leucocitos totales, urea creatinina, PSA y fosfatasa alcalina, fueron normales. Ecográfícamente llamó la atención el aumento de volumen prostático con ecogenicidad heterogénea.
Dado el cuadro clínico y los antecedentes, se decide tratamiento quirúrgico, realizándosele una prostatectomía retropúbica. En el informe anatomopatológico de la pieza quirúrgica se describe un fragmento de próstata en el que se observa un infiltrado linfocitario monomorfo, que se corresponde con un linfoma linfocítico bien diferenciado. Posteriormente es remitido al servicio de Oncología donde la aplican tratamiento radioterapia. Actualmente continúa seguimiento en consulta de Urología.

