Paciente de 59 años de edad, sexo femenino y raza blanca, que consultó por presentar una masa de crecimiento lento, y de cuatro años de evolución, localizada en la glándula parótida izquierda. No existían antecedentes patológicos de interés y la masa que motivó la consulta era asintomática. La exploración física permitió detectar la presencia de una tumoración de 3,5 cm de diámetro, insensible a la palpación y cubierta por una piel de apariencia normal, desplazable con respecto a los tejidos profundos. El resto de la exploración cervicocefálica fue normal, no habiéndose detectado adenomegalias cervicales. Se practicaron estudios rutinarios (radiografías torácicas y analítica sistemática) que resultaron libres de hallazgos patológicos. La tumoración fue extirpada mediante una parotidectomía extrafacial, observándose, en el transcurso de la misma, que la lesión mostraba un aspecto bien delimitado, un color amarillento grisáceo y la presencia de un tejido salival circundante de apariencia normal.
El procesamiento histológico de la pieza quirúrgica fue rutinario, practicándose secciones de 5 mm de espesor que fueron teñidas con hematoxilina-eosina. El estudio de las mismas permitió constatar que la lesión, que estaba rodeada por una cápsula incompletamente formada, se encontraba constituida por masas sólidas de células epiteliales estrechamente asociadas a conductos tapizados por dos capas de células, y amplias áreas de diferenciación sebácea. En ocasiones, las estructuras ductales mostraban proliferaciones de apariencia quística cuyas luces estaban ocupadas por material sebáceo y ocasionales áreas de metaplasia oncocítica. Tras cinco años de seguimiento, no se ha producido una recidiva lesional.

