Lactante de 36 días de vida, sin antecedentes personales de interés, que acude a Urgencias, traído por sus padres porque "tiene una pluma en la cabeza". Refieren sus padres que, al cortarle el pelo hace un par de días han notado que tiene en la cabeza una pequeña pluma blanca. No saben si la tiene desde el nacimiento o si le ha salido después. Refieren que está perdiendo mucho pelo, pero que la pluma no se le cae.
La exploración física es normal, salvo por una pluma de aproximadamente unos 3-4 mm de longitud en la región occipitotemporal derecha. No presenta inflamación local, edema ni eritema en la zona.

Tras la limpieza y desinfección, mediante pinzas se extrae la pluma entera y sin incidencias. Se aprecia una pluma de 7 mm, terminada en un extremo afilado y puntiagudo, que penetraba unos 2-3 mm en la piel de niño. La evolución es buena: se recomiendan curas locales en domicilio con desinfectante tópico y la herida cicatriza sin complicaciones.

Se pregunta a los padres sobre el posible origen de la pluma (colchones o almohadas de pluma de ave). Refieren la ropa de cama del bebé no es de plumas, pero sí el edredón de la cama de los padres, donde el bebé duerme algunas noches y donde la madre lo amamanta por las noches. Tras acudir al domicilio, los padres aportan varios fragmentos de plumas que salen del edredón de su cama, con facilidad, y que son similares a la extraída de la cabeza del niño.

