Recién nacida que, a las 48 horas de vida, presenta flictenas en el dorso del pie, donde previamente tenía la pulsera de identificación del recién nacido; aunque también las presenta en el pie contralateral y algunas pequeñas en el dorso de una de las manos.

Como antecedentes personales, tan solo presenta frenillo sublingual y oblicuidad pélvica congénita. Tanto el embarazo como el parto fueron normales. En sus antecedentes familiares no figuran enfermedades ampollosas conocidas ni otros datos de interés, salvo un tío materno con hemofilia.
En la exploración física, además de las flictenas ya mencionadas, presenta buen estado general, con palidez de piel y mucosas. Fototipo I. Limitación a la abducción de la cadera izquierda, asimetría en huecos poplíteos y signo de Galeazzi positivo. Frenillo sublingual. El resto de la exploración está dentro de la normalidad.
Se trata como un impétigo ampolloso con fomentos de sulfato de zinc al 1/1000 tres veces al día y amoxicilina-clavulánico 100-12,5 suspensión oral en dosis de amoxicilina de 50 mg/kg/día repartidas en tres dosis durante siete días.
Al cicatrizar las lesiones, se objetiva un punteado blanquecino en forma de quistes de milium en la zona de la flictena, por lo que se sospecha la posibilidad de una enfermedad ampollosa congénita.
A los cuatro meses, reaparecen de nuevo las lesiones ampollosas en los pies y en la pierna izquierda al mínimo roce, asociándose a sudoración en palmas y plantas.
Se derivó a la paciente al Servicio de Dermatología, donde se confirmó la sospecha de enfermedad ampollosa congénita o epidermólisis ampollosa de Weber-Cockayne.
Se realiza una búsqueda bibliográfica con tres palabras clave: epidermólisis ampollosa, recién nacido y cicatrización en quistes de milium.

