Varón fruto de un embarazo bien controlado y parto normal, con una exploración física al nacimiento normal salvo por un pequeño hemangioma cutáneo en el hipocondrio derecho. A los 45 días de vida presentó una mácula pálida en el labio superior que evolucionó a hemangioma. A los tres meses, la lesión dificultaba la succión y angustiaba a la familia por encontrarse en una localización muy visible. De acuerdo con el Servicio de Cirugía Pediátrica, y tras realizar un estudio ecográfico y un electrocardiograma, que fueron normales, se decidió iniciar tratamiento ambulatorio con propranolol a los cuatro meses de edad, debido al rápido crecimiento del hemangioma y sus posibles repercusiones estéticas y funcionales. La medicación se instauró en dosis de 1,5 mg/kg/día en una única toma. La respuesta al propranolol fue buena, estabilizándose el crecimiento de la lesión durante los primeros dos meses y disminuyendo progresivamente en los meses posteriores, por lo que se redujo la dosis a 1 mg/kg/día tras tres meses de tratamiento y se suspendió definitivamente a los 14 meses. La evolución del angioma del hipocondrio discurrió de forma paralela al del labio. Se realizaron controles periódicos de frecuencia cardiaca, tensión arterial y glucemia de forma ambulatoria, que se mantuvieron dentro de la normalidad. El paciente no sufrió efectos adversos graves, aunque los primeros meses mostró mayor inquietud y dificultad para conciliar el sueño, así como aplanamiento moderado de la curva ponderal, que se corrigió al disminuir la dosis de propranolol.

En la actualidad, con 17 meses, el niño se encuentra asintomático en un percentil de peso adecuado para su edad; el hemangioma no ha vuelto a aumentar de tamaño y no le produce ninguna repercusión funcional.

