Niña de diez años, procedente de Etiopía, que es remitida para estudio de enfermedades infecciosas. Lleva cuatro meses viviendo en España y está asintomática. Refiere haberse bañado en un río reiteradas veces con anterioridad. Los antecedentes personales son desconocidos; refiere estar sana.
La exploración física es normal con un peso de 39 kg (P90), talla 149 cm (P97) y tensión arterial 100/60 mm Hg.
Los análisis de laboratorio muestran una marcada eosinofilia con recuento de 907 eosinófilos/µL. La bioquímica realizada fue normal, y en la ecografía abdominal no se demostraron hallazgos significativos.
Los estudios microbiológicos mostraron una gota gruesa, así como detección de antígeno de Plasmodium sp., negativos; serología negativa para VIH y virus de la hepatitis A, B y C; investigación negativa de Schistosoma en orina.
En la investigación de parásitos intestinales se observan huevos de Schistosoma mansoni, Hymenolepis nana y Enterobius vermicularis, así como quistes de Entamoeba histolytica/dispar y Blastocystis hominis.
Se procedió a tratamiento con praziquantel, metronidazol y mebendazol con buena evolución clínica posterior; la investigación de parásitos intestinales fue negativa, con normalización de los niveles de eosinófilos a los dos meses postratamiento.
