Secundigesta de 40 años de edad, natural de Colombia, con antecedente de embarazo y parto anterior sin complicaciones que presenta obesidad mórbida (IMC 43) y cólicos biliares de repetición. En la semana 30+ 4 de gestación acudió al servicio de Urgencias por presentar prurito generalizado de 48 horas de evolución y cuadro pseudogripal con febrícula, artromialgias y malestar general. En la exploración clínica se objetivaron lesiones de rascado sin lesiones urticariformes y febrícula de 37oC. Se constató el bienestar fetal mediante ecografía obstétrica (feto en cefálica dorso anterior, placenta posterior normoinserta, y líquido amniótico normal) y registro cardiotocográfico (patrón reactivo, adinamia). Se solicitó hemograma que no evidenció alteraciones significativas, excepto anemia moderada (Hb 10 g/dl), elevación de transaminasas (AST y ALT 208 y 238 U/L) y ácidos biliares 56,9 µmol/L. El estudio de coagulación fue normal. Se decidió el ingreso de la paciente por colestasis gravídica y se inició tratamiento con ácido ursodesoxicólico a dosis de 13 mg/kg/día, loratadina 10 mg/ 24h y colestiramina 3 gr/ 8h. A las 48 horas de su ingreso la paciente comenzó con fiebre de hasta 38,6 oC, tos no productiva, disnea y otalgia, siendo la auscultación broncopulmonar normal y la saturación de 98%. Se solicitó radiografía de tórax, hemocultivos y frotis nasofaríngeo (PCR gripe) y se inició tratamiento empírico con ampicilina 2g/4h, gentamicina 240 mg/24h y oseltamivir 75 mg. Al mismo tiempo, se solicitó ecografía abdominal, que fue normal, para descartar colelitiasis/colecistitis dada la frecuente asociación de ambos procesos con colestasis, sobre todo en mujeres obesas y multíparas, condiciones que cumplía la paciente. Ante la evolución analítica y los antecedentes de cólicos biliares, se solicitó una segunda ecografía que, en esta ocasión, confirmó el diagnóstico de colelitiasis.
El frotis nasofaríngeo para gripe resultó negativo y en el hemocultivo se aisló Listeria monocytogenes sensible a ampicilina, gentamicina y penicilina por lo que se suspendió oseltamivir y se continuó con el tratamiento antibiótico pautado. Así mismo, se suspendió el tratamiento con preparados orales de hierro.
La paciente presentó una evolución tórpida del cuadro de colestasis con descenso parcial de las transaminasas y episodios aislados de prurito a pesar del tratamiento.
Las determinaciones analíticas sucesivas evidenciaron modificaciones con elevaciones y descensos de transaminasas y ácidos biliares, tal y como se recoge en la tabla 1.

El cuadro de listeriosis presentó una evolución favorable, permaneciendo apirética y evidenciándose el descenso paulatino de PCR desde el inicio del tratamiento antibiótico.
Se realizó control de bienestar fetal seriado mediante ecografía obstétrica y registro cardiotocográfico hasta la semana 32+ 4, en la que se inició de forma espontánea el trabajo de parto tras completar 14 días de tratamiento con ampicilina y 7 días con gentamicina, ambas por vía endovenosa.
Se comprobó bienestar fetal intraparto mediante monitorización maternofetal, objetivando líquido amniótico meconial. El parto fue eutócico, obteniendo una niña de 2.225 g de peso, test de Apgar 9/10 y pH de cordón 7,36 arterial y 7,37 venoso.
La RN ingresó en neonatología por prematuridad y antecedente de listeriosis materna. Los cultivos que se le realizaron (frotis faríngeo, vermis, umbilical, hemocultivo, urocultivo y coprocultivo) fueron negativos, siendo dada de alta a los 10 días de vida. La evolución puerperal fue normal con alta a las 48 horas del parto.
El examen anatomopatológico de la placenta evidenció múltiples infartos «sépticos» con presencia de aisladas formaciones bacilares Gram positivas, compatible con estado de infección por Listeria.

