Varón de 60 años, con los únicos antecedentes de hernia de hiato y colon irritable, fue ingresado en nuestro servicio por presentar dolor continuo en región lumbar izquierda, irradiado a abdomen, que mejoraba con la deambulación y empeoraba con el decúbito, no respondiendo a ibuprofeno pautado. El dolor se acompañaba de un progresivo deterioro general, sin hiporexia, pérdida de peso ni otra sintomatología. La exploración física fue normal. En la analítica, el hemograma y perfil bioquímico de sangre y orina resultaron normales, presentando VSG 16 /30 mm. La radiografía simple de abdomen también fue normal, mientras que en la TAC se evidenciaban numerosas adenopatías a nivel retroperitoneal y que, tanto por tamaño como por número, eran significativamente patológicas. Además se objetivó un aumento en la densidad de la grasa mesentérica adyacente.

Ante estos hallazgos se comentó el caso con el Servicio de Cirugía General, realizándose laparotomía exploradora con toma de biopsias, que arrojaron el siguiente resultado: importante paniculitis en el mesenterio, con células espumosas y granulomas en relación con cristales de colesterol y grasas. Algunos de estos histiocitos espumosos se disponían afectando a vasos, arteriolas pequeñas con infiltrado perivascular de linfocitos. No se observaron depósitos de material PAS positivo en el interior de los histiocitos, ni bacilos ácido-alcohol resistentes, ni hongos y se descartaron enfermedad de Whipple y parásitos. Con el diagnóstico de paniculitis mesentérica, se inició tratamiento combinado de corticoide (1 mg/Kg/d) y bolus mensuales de ciclofosfamida (750 mg/m2) presentando el paciente mejoría clínico-radiológica progresiva, de modo que en la TAC de control realizada a los 3 meses se aprecia una evidente disminución de la afectación grasa así como del tamaño y del número de las adenopatías. Se continuó el tratamiento con bolus mensuales hasta el sexto mes y posteriormente con bolus bimensuales. En la última TAC realizada a los 9 meses de iniciado el tratamiento, continúan disminuyendo las lesiones meses después se mantiene dicha mejoría progresiva.

