Paciente mujer de 43 años, sin alergias medicamentosas conocidas ni hábitos tóxicos, que desde hace 8 meses presenta historia clínica de dolor sacro incapacitante, de manera continua con cierta irradiación a la porción posterior del muslo izquierdo. No apreciaba alteraciones sensitivas ni pérdida del control de esfínteres.
Por dicho motivo realizó consulta en múltiples hospitales. Se le practicaron una TC lumbar que puso de relieve un hemangioma en L5, una RMN de pelvis en la que se evidenció rotura muscular grado I del glúteo mayor izquierdo y una estructura que se interpretó como quiste de Tarlov sacro. Recibió tratamiento con paracetamol, nolotil, tramadol y gabapentina sin mejoría. Se le realizaron dos bloqueos facetarios e incluso un bloqueo del músculo piriforme izquierdo, todo ello sin resultados. En este último la paciente quedó con una hipoestesia de la extremidad inferior izquierda residual. Fue remitida a nuestro centro para valoración del dolor ante la sospecha que este pudiera ser causado por el hemangioma de L5. La paciente en el momento de la exploración estaba consciente y orientada. No se apreciaron alteraciones en el lenguaje. La función de los pares craneales era normal. Presentaba un dolor muy importante a la palpación sacra 8/10 según la escala EVA, aproximadamente a nivel de S2 y una discreta disminución de fuerza en la extremidad inferior izquierda de 4/5, con déficit de flexo-extensión distal. El resto de extremidades la fuerza era 5/5. Se advirtió una hipoestesia en territorio de L5. No se evidenció signo de Babinsky. La deambulación era dificultosa. Se le realizó una analítica general que no mostró alteraciones destacables. Se le practicó una RM (Philips Medical Systems) lumbosacra en donde se visualizaban hemangiomas vertebrales en L2 y L5, advirtiéndose claramente una lesión quística de localización central y lateral derecha en canal espinal sacro a la altura de la transición S2-S3. Esta estructura ocupaba la práctica totalidad del canal y remodelaba parcialmente el contorno posterior de dichos cuerpos vertebrales y elementos posteriores. Esta formación se encontraba en íntimo contacto con ambas raíces S3 y S4 sin englobarlas. Su morfología era ovalada y los contornos nítidos con un tamaño máximo aproximado de 22 X 19 X 14 mm. Según la clasificación de Nabors correspondía a un meningocele intrasacro oculto. Se realizó punción (Needle Ostycut 150 mm 13G Angiomed) y evacuación del quiste sacro guiado por TC (GE Medical Systems BrightSpeed) obteniéndose unos 2 cc de un líquido hemático. El examen citológico describió una celularidad benigna. La evolución posterior fue de mejoría notable del dolor sacro que en la escala de EVA era de 3/10 reiniciando la deambulación sin dificultad, no presentando debilidad en la pierna izquierda ni hipoestesia.

