Presentamos el caso clínico de una mujer de 40 años remitida a consulta por un cuadro doloroso en la cicatriz tras la amputación del 5a dedo del pie izquierdo, de meses de evolución y rebelde al tratamiento, incluso reoperada en dos ocasiones por el dolor.
Como antecedentes personales destacan la amputación traumática de 5a dedo del pie izquierdo sin otros antecedentes personales de interés.
El dolor lo describe como lancinante que aumenta ante el roce y al caminar (EVA = 8). En ocasiones refiere paroxismos. No refiere datos de dedo fantasma. Tratada previamente con analgésicos de primero y segundo escalón y pregabalina a dosis altas sin mejoría del dolor y bastantes efectos secundarios. A la exploración física objetivamos datos de alodinia en el borde distal y externo del pie izquierdo, más acusado sobre la zona de la cicatriz, DN4: 5/10. El dolor y la alodinia desaparecen con la infiltración de lidocaína al 1 % en la cicatriz, pero dicha técnica le resulta muy dolorosa a la paciente.
Radiografía y gammagrafía del pie izquierdo sin alteraciones.
Se instauró tratamiento con iontoforesis con lidocaína 2% pero tras varios intentos se producen quemaduras en la piel. Dado que la paciente refiere mejoría con la iontoforesis decidimos pautar crema de lidocaína y prilocaína sin objetivar mejoría ninguna.
Como no mejora se pauta Versatis® 5%, cubriendo la cicatriz dolorosa, una vez al día durante un intervalo de doce horas. Tras el primer apósito adhesivo se obtuvo una mejoría del dolor del 100%. A la exploración al mes de tratamiento se obtuvo un Eva = 0 al caminar, la paciente ya no presenta alodinea y comenta que el apósito le proporciona una protección mecánica para la cicatriz. DN4: 1 /10. En la escala de impresión de mejoría global del paciente puntúa un 1 (muchísimo mejor). La paciente no tuvo ningún efecto adverso con la medicación tras 6 meses de aplicación
En el momento actual, la paciente está sin ningún tratamiento desde hace 4 meses. Tras 12 meses de tratamiento con el parche de lidocaína, la paciente decidió abandonar la aplicación del parche. En la exploración actual la paciente no presenta dolor, ni hiperalgesia, ni alodinia en la zona de la cicatriz a pesar de estar sin tratamiento.

