Paciente de 52 años con traumatismos de repetición. No tiene historia de hipertensión, diabetes, ni dislipemia. Tampoco presenta alergias medicamentosas, ni consume fármacos habitualmente.
Enfermedad actual: Acude a la consulta porque desde hace tres meses se encuentra muy triste, con pocos deseos de hacer cosas, astenia, insomnio y suspiros frecuentes. Además refiere sensación de vacío en el estómago, anorexia y pérdida de peso de aproximadamente 3 kg no acompañado de cambios en el ritmo intestinal ni dolor epigástrico. El paciente lo relaciona con estrés laboral. Inicialmente se cataloga como un síndrome depresivo ansioso. Se pauta tratamiento antidepresivo (fluoxetina) y ansiolítico (bromazepam) y se solicita analítica general con hormonas tiroideas. Once días después acude de nuevo a la consulta por empeoramiento de su sintomatología. Se le realiza una nueva anamnesis dirigida, describiéndonos que desde hace dos semanas presenta astenia intensa, disnea de moderados esfuerzos, ortopnea de dos almohadas, disminución de la diuresis y tumefacción en miembros inferiores. También refiere que por las noches ha presentado episodios de palpitaciones en varias ocasiones, no acompañándose de dolor torácico. Preguntado por el consumo de alcohol dice que bebe “lo normal”, si bien al realizar un cuestionario de ingesta etílica se calcula que su consumo asciende a 295 g/sem. En la exploración física se objetiva: tensión arterial 130/86, estado nutricional normal. AC: rítmico a 100 lpm, sin soplos ni extratonos. AP: crepitantes bibasales. Abdomen: hepatomegalia a cuatro traveses de dedo de reborde costal. EEII: edemas en ambas piernas con fóvea hasta rodillas. En la analítica destaca: GOT: 52, GPT: 36, GGT: 97. El hemograma y el resto de bioquímica fueron normales. En ECG realizado en la consulta únicamente se objetiva taquicardia sinusal y extrasístoles ventriculares frecuentes. Ante la sospecha clínica de insuficiencia cardiaca se deriva al hospital para realización de radiografía de tórax urgente. En la radiografía se objetiva cardiomegalia y edema intersticial difuso, sugestivo de insuficiencia cardiaca congestiva. Con esta sospecha diagnóstica se inicia tratamiento con diuréticos, se le cita para revisión en dos días y se le deriva a la consulta de Cardiología para estudio, recomendándole que si en algún momento presenta palpitaciones acuda al Centro de Salud o a urgencias del hospital. A los dos días vuelve a la consulta. El paciente acude al hospital por palpitaciones. En el hospital se le realizan las siguientes pruebas complementarias: ECG: FA con respuesta ventricular a 150 lpm con alteraciones inespecíficas de la repolarización y extrasístoles. ECO 2D-Doppler: derrame pericárdico global ligero. Dilatación ligera de las cuatro cavidades. AI 52 mm VI con severa hipoquinesia global. Disfunción severa biventricular. FEVI: 26%. Dilatación de cava inferior y venas suprahepáticas. IT e IM moderadas (II/IV) PAP sistólica 45 mmHg. Se llega a la confirmación del diagnóstico de miocardiopatía dilatada en relación con abuso etílico, e intrahospitalariamente se realiza digitalización i.v., se pone tratamiento diurético (furosemida), amiodarona, IECA (enalapril) y se inicia anticoagulación oral (acenocumarol), siendo dado de alta para control por el Servicio de Arritmias y por su médico de Atención Primaria.
