Paciente de 26 años de origen centroafricano, inmunocompetente, que como único antecedente personal de interés refiere haber sido intervenida de rinoseptoplastia hace 2 años. Consulta por dolor intermitente larvado a nivel de la región maxilar derecha de meses de evolución y rinorrea purulenta de leve cuantía. En la anamnesis la paciente refiere sensación de ocupación de la fosa nasal derecha y cefaleas de repetición. La exploración física no aportó hallazgos de interés, ya que en el momento de su realización no se apreciaba rinorrea. Asimismo no se palpaba a nivel intraoral ni extraoral ninguna masa ni alteración en la región maxilar. Tampoco se observaron fístulas en ninguna localización.
Tras la anamnesis y la exploración física se solicita ortopantomografía y radiografía en proyección de Waters, en las que se pueden observar varias imágenes radioopacas de densidad metálica a nivel de seno maxilar derecho, acompañadas de inflamación de toda la mucosa sinusal derecha. Ante los hallazgos solicitamos TC facial.

Las imágenes de la TC nos muestran con mayor detalle la presencia de un conglomerado de imágenes radioopacas a nivel del suelo del seno maxilar derecho, asociadas a una reacción inflamatoria crónica de la mucosa circundante.

Ante los hallazgos de las pruebas de imagen sospechamos que pudiera tratarse de un cuerpo extraño alojado a nivel sinusal. Reinterrogamos a la paciente, que niega inhalación de cualquier tipo de sustancias. Con la sospecha diagnóstica de ocupación fúngica sinusal decidimos abordar el seno maxilar derecho a través de un abordaje tipo Cadwell-Luc por vía intraoral. Se drenó el material purulento acumulado y se extirpó la mucosa afecta, en la que se incluyen varias formaciones de consistencia fibroelástica y color anaranjado que en su conjunto miden 3,5 cm en dimensión máxima. Se realizó antrostomía y colocación de drenaje a la fosa nasal derecha.
La paciente presentó un postoperatorio sin complicaciones, siendo dada de alta a las 24 h de la cirugía.
Pese a que los resultados de los estudios microbiológicos resultaron negativos, sin crecimiento de ningún microorganismo en los mismos, el estudio AP reveló la presencia de una mucosa sinusal con signos de inflamación crónica, adyacentes a una gran bola fúngica con hifas de gran tamaño ramificadas, sugestivas de infección por Aspergillus, sin poder descartar otros hongos con hifas de gran tamaño como mucor.
Dada la presencia de infiltración de la mucosa sinusal por parte del hongo se decide reingresar a la paciente para tratamiento antibiótico y antifúngico sistémico IV consensuado con el servicio de enfermedades infecciosas (amoxicilina/ácido clavulánico y anfotericina B). La paciente evolucionó de forma favorable, siendo dada de alta tras 5 días de tratamiento IV para continuar con tratamiento oral de forma ambulatoria con voriconazol. No se objetivaron complicaciones, ni recidivas en las revisiones posteriores en un seguimiento de 10 años.
