Paciente varón de 70 años, que fue trasladado a urgencias bajo intubación orotraqueal por presentar traumatismo facial severo tras intento autolítico con arma de fuego. En la exploración física se objetivó una lesión traumática a nivel de tercios medio e inferior faciales, con pérdida de tejidos óseos y blandos (pérdida total de espesor completo del labio inferior, región perioral, mentoniana y pérdida parcial a nivel de labio superior). Se procedió a la realización de una tomografía computerizada (TC) craneofacial, que descartó daño cerebral y mostró una pérdida extensa de sustancia a nivel mandibular, con fracturas múltiples maxilares, fractura de suelos orbitarios, fractura de huesos propios y tabique nasal óseo. El paciente fue trasladado a quirófano, donde se realizó traqueostomía reglada, limpieza y hemostasia de heridas faciales y retirada de fragmentos óseos conminutos y cuerpos extraños. Seguidamente se realizó puenteo del defecto óseo mediante una placa de reconstrucción mandibular de 2,5mm y cierre primario de tejidos blados. Se comprobó la estabilidad de fracturas en tercio medio, por lo que se adoptó una actitud expectante. Se realizó reducción nasal cerrada. El paciente permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos durante cuatro días.

Diez días más tarde se realizó la reconstrucción secundaria, con retirada de la placa de reconstrucción mandibular, tallado de colgajo osteofasciocutáneo microvascularizado de peroné izquierdo y preformado in situ por medio de adaptación a la placa de reconstrucción mandibular previamente retirada, y fijación a remanentes mandibulares a nivel de ambos ángulos goniacos y ramas mandibulares. La cobertura externa del peroné fue realizada mediante su paleta cutánea, dispuesta a nivel mentoniano y submental, y la cobertura interna mediante despegamiento y avance de mucosa del suelo de la boca anterior. Finalmente, se realizó la microanastomosis de vasos peroneos a vasos faciales. Se levantaron colgajos de espesor completo a nivel del remanente de mentón pediculados de base superior a modo de colgajos de Karapandzic modificado, con preservación del pedículo facial, y tallado de colgajos de avance de mucosa para creación de neo-bermellón. Ambos colgajos mucocutáneos fueron rotados medialmente para su unión a nivel central, neoformando el labio inferior de espesor completo y creando el vestíbulo labial inferior. Seguidamente se empleó un colgajo de Webster izquierdo para la reconstrucción del defecto labial superior. Además de la reconstrucción de tejidos blandos y óseos, en nuestro caso el paciente presentaba una macroglosia constitucional, por lo que realizamos una glosectomía media (resecando el tercio medio de lengua libre) como procedimiento complementario con el objetivo de facilitar la competencia labial, deglución y fonación.

Durante el postoperatorio, los resultados fueron evaluados en términos de competencia labial, habla, alimentación y estética. La competencia labial fue óptima, sin conseguir el cierre hermético de los labios, pero sin pérdida de líquidos al beber. El habla fue evaluada en función de la inteligibilidad del paciente por teléfono, que resultó positiva. En cuanto a la capacidad de alimentarse, el paciente tiene una dieta normal (triturada por la falta de dentición). El resultado estético fue aceptable. Durante los 6 meses de seguimiento posterior no se ha producido ninguna complicación y el paciente se encuentra en seguimiento y tratamiento por parte de psiquiatría. En un futuro próximo se prevee la necesidad de realizar alguna intervención adicional (refinamiento estético labial, rehabilitación protésica dental, etc.).

