Mujer de 25 años de edad y gestante de 21 semanas que acude al servicio de cirugía oral y maxilofacial por presentar una tumoración a nivel retroauricular derecho de 3 meses de evolución y rápido crecimiento. A la exploración, la lesión era dura y móvil, de aproximadamente 5 cm de diámetro, dolorosa a la palpación, con eritema peritumoral. No presentaba afectación del nervio facial.

Llevamos a cabo una nueva punción-aspiración con aguja fina (PAAF), la cual indica la presencia de una neoplasia mesenquimal de células epitelioides y fusiformes de aspecto fibrohistiocítico, y el anatomopatólogo nos aconseja la exéresis quirúrgica completa de la lesión, dado que no se pudo descartar el carácter de malignidad en la tumoración. Con los datos clínicos obtenidos, junto con la rápida evolución de la lesión, el informe del estudio anatomopatológico y la realización de una RM como prueba de imagen, y tras consultar con el servicio de ginecología y obstetricia de nuestro hospital, decidimos la extirpación de la tumoración, que se realizó al final del segundo trimestre de la gestación. Realizamos una incisión preauricular, con extensión cervical rodeando la tumoración, haciendo una disección por planos hasta localizar el tronco principal del nervio facial, al que pudimos respetar. Resecamos la lesión hasta el plano del esternocleidomastoideo, separándolo del mismo, y reconstruyendo por último la zona intervenida mediante injerto libre de piel hendida.

Tras la intervención quirúrgica, el embarazo trascurrió sin complicaciones, tanto para la madre como para el feto, sin que se observe afectación del nervio facial en la actualidad, ni recidiva de la lesión.

El diagnóstico anatomopatológico definitivo de la pieza quirúrgica nos informó que estábamos ante una neoplasia mesenquimal constituida por células fusiformes de hábito fibroblástico, sin pleomorfismo nuclear ni hipercromasia, con índice mitótico bajo. Se visualizan zonas celulares con patrón arremolinado, con frecuentes células multinucleadas del tipo osteoclástico. La neoplasia no infiltra la dermis, está circunscrita pero no encapsulada, e infiltra focalmente en la porción profunda, la glándula parótida. La lesión es diagnosticada como neoplasia mesenquimal fusocelular fibroblástica/miofibroblástica compatible con fascitis nodular.

