En Marzo de 2002 se presentó a nuestro servicio un a paciente de sexo femenino, de 26 años de edad, con una tumoración consistente, indolora, no adherida a los planos profundos. Presentaba dos años de evolución y hacía relieve tanto en la región submentoniana como en el piso de boca. La paciente no presentaba antecedentes personales ni hereditarios de relevancia.

A modo de completar el estudio de la paciente, se realizó una punción con aguja fina (PAF) y se envió la muestra al Servicio de Anatomía Patológica. Se indicó además, una tomografía computada donde se pudo observar la ubicación de la lesión en el piso de boca, su gran tamaño y sus límites bien nítidos.

Teniendo la confirmación diagnóstica por parte del Servicio de Anatomía Patológica, se indica la extirpación quirúrgica de la lesión. Bajo anestesia general y mediante una incisión horizontal en la región anterior de cuello a nivel del pliegue cutáneo, se obtuvo acceso a la lesión.

La pieza extirpada era una formación quística bien delimitada de 3 cm de diámetro que a su apertura contenía material pastoso blanco amarillento.

El examen microscópico reveló una pared quística revestida por un epitelio escamoso estratificado queratinizado con glándulas sebáceas. La misma presentaba una solución de continuidad revestida por un granuloma constituido por linfocitos, plasmocitos, histiocitos y células gigantes de tipo cuerpo extraño.

La recuperación postoperatoria de la paciente fue muy satisfactoria y no se han detectado recidivas luego de 1 año de seguimiento.

