Se trata de una mujer de 58 años, con antecedentes de hipertensión arterial y dislipemia, que por episodios de meteorismo tomaba puntualmente cleboprida/simeticona prescrita por su médico de Atención Primaria.
Acude a Urgencias por cuadro de estreñimiento pertinaz de seis días de evolución al que se sumaron el día previo a acudir a Urgencias náuseas y vómitos alimenticios. Asimismo, desde el tercer día la paciente presentaba dolor abdominal difuso de tipo cólico. A su llegada a Urgencias se extrajo analítica urgente y se solicitó radiografía de abdomen en bipedestación. En la analítica destacaba leucocitosis de 19.110 x 109/l con predominio neutrófilo (74,6%), sin alteraciones en el resto de las series hemáticas, la función renal y los iones. En la radiografía de abdomen se apreciaban niveles hidroaéreos de colon, motivo por el que se solicitó TAC de abdomen, que puso de manifiesto la presencia de una gran masa de material fecal impactada en colon sigmoides que condicionaba dilatación retrógrada de asas colónicas.
A continuación, la paciente pasó al área de observación, donde se procedió a la administración de enemas de limpieza y lactulosa oral, sin conseguir resolución del cuadro. Posteriormente se intentó facilitar sin éxito el tránsito fecal con enemas de glicerina. En ese momento, tras valoración conjunta con cirugía se decide, ante la posibilidad de tener que intervenir quirúrgicamente a la paciente, intentar desimpactar endoscópicamente el fecaloma. Basándonos en nuestra experiencia en el uso de Coca-Cola® para el tratamiento de fitobezoar gástrico y la experiencia en su uso en este tipo de patología en otros centros, decidimos adquirir personalmente dicho producto para el tratamiento de la paciente.
Tras explicar detalladamente los riesgos a la paciente, realizamos colonoscopia en la que, con baja insuflación para evitar complicaciones, localizamos el fecaloma. Procedemos seguidamente a inyectar con aguja de esclerosis Coca-Cola® dentro del fecaloma y, posteriormente, a irrigar su superficie con la misma, empleando un volumen total de 500 ml. Tras varios minutos de acción del producto comenzamos a fragmentar el bolo fecal, cuya consistencia había disminuido notablemente tras la acción de la Coca-Cola®, valiéndonos de un asa de polipectomía. Tras completar la limpieza y desimpactación del bolo fecal se objetiva un asa de colon dilatada con mucosa hiperémica y una gran ulceración fibrinada como dato de sufrimiento isquémico de la pared colónica. Tras la desimpactación fecal la paciente restauró el tránsito intestinal normal y pudo ser dada de alta a las 24 horas del procedimiento endoscópico sin que se produjeran complicaciones.
