Presentamos el caso de una mujer de 47 años de edad sin antecedentes de interés, que consulta por dolor abdominal en fosa iliaca izquierda de meses de evolución, sin otra sintomatología. En ecografía abdominal se identifica un hígado de tamaño conservado con múltiples imágenes redondeadas en ambos lóbulos hepáticos sugestivas de angiomas no complicados, aunque llama la atención una localizada en el borde del lóbulo izquierdo que parece pediculada, y otra en los segmentos VI-VII de aproximadamente 10 centímetros y ecoestructura heterogénea, ambas compatibles con angiomas atípicos.
Ante tales hallazgos, la paciente es derivada para valoración en nuestras consultas de Cirugía Hepatobiliopancreática y Trasplante Hepático, donde se decide completar el estudio con una TAC trifásica hepática, en la que se identifican múltiples lesiones compatibles con angiomas y una lesión de naturaleza indeterminada en estrecha relación con la porción inferior del ligamento falciforme. Para caracterizar dicha lesión, se realiza RMN abdominal, pudiendo corresponderse con un tumor desmoide, tumoración peritoneal primaria o secundaria.
Con este diagnóstico radiológico se decide intervención quirúrgica, en la que se halla tumoración de aspecto benigno en el ligamento redondo y angioma de unos 10 centímetros de diámetro en segmentos VI-VII, además de numerosos angiomas bilobares de pequeño tamaño. Se extirpa el ligamento redondo solicitando biopsia intraoperatoria que confirma la benignidad de la lesión, y segmentectomía VI-VII con electrocoagulación.
La paciente presenta buena evolución posterior, siendo dada de alta al cuarto día postoperatorio sin incidencias. La anatomía patológica definitiva confirma la presencia de hemangioma cavernoso hepático y leiomioma del ligamento redondo.
