Mujer de 86 años con antecedentes de tiroidectomía total por bocio multinodular endotorácico, esofagitis denudativa en 2011 secundaria a amoxicilina, divertículo esofágico y pequeña hernia de hiato. Presentaba disfagia de predominio a líquidos lo que motivó ingresos hospitalarios por broncoaspiración en 3 ocasiones. En el último ingreso se confirmó el divertículo ya conocido situado a unos 28 cm de arcada dentaria en la endoscopia.
A los seis pacientes descritos se les realizó una manometría de alta resolución (MAR), identificándose en todos los casos un trastorno motor esofágico (TME) concomitante. Los hallazgos obtenidos con MAR en cada uno de los pacientes se muestran en la tabla I. Se utilizaron como valores de referencia los parámetros descritos en la clasificación de Chicago vigente (7). El paciente del primer caso presentaba ondas hipercontráctiles en los segmentos S2 y S3, siendo compatible con el diagnóstico manométrico de TME hipercontráctil ("jackhammer"). La MAR del segundo paciente puso de manifiesto un TME de tipo espasmo esofágico distal, con afectación a nivel del segmento S3. En el tercer caso, la MAR reveló un TME de tipo peristalsis débil por defecto peristáltico de pequeño tamaño en el contorno isobárico de 20 mmHg (en el 50% de las degluciones), con ondas de duración prolongada y morfología de doble y triple pico en un 56% y 11% de las degluciones respectivamente en el segmento S3. La paciente del caso 4 presentaba una obstrucción al tracto de salida de la unión gastroesofágica (UGE) y simultáneamente un TME con rasgos de acalasia tipo III (espástica) de probable origen secundario, observándose gran duración de las ondas peristálticas en el segmento S2 (a unos 30 cm del orificio nasal). La paciente 5 presentó también un TME de tipo hipercontráctil ("jackhammer") con ondas de gran tamaño en los segmentos S2 y sobre todo en S3. En la paciente del caso 6 se observó un TME consistente en obstrucción al flujo de salida de la UGE, así como alteración en la secuencia contráctil en la zona del divertículo esofágico consistente en ensanchamiento de la onda de contracción (entre segmentos S2-S3).
En todos los casos el segmento predominantemente afectado en la MAR, coincidió con la localización del DE objetivada en los estudios radiológicos y endoscópicos.
Cinco de los pacientes fueron remitidos para valoración de tratamiento quirúrgico. El paciente del primer caso fue tratado mediante diverticulectomía que se complicó con fístula esófago-pleural y que fue tratada mediante la colocación de una prótesis esofágica metálica cubierta (Wallflex®). Los pacientes del segundo y tercer caso decidieron continuar un manejo conservador, tras desestimar la opción de cirugía debido al riesgo de morbi-mortalidad asociado al mismo. La paciente del cuarto caso presentó un episodio de hemorragia digestiva alta, identificándose en el estudio endoscópico urgente un gran coágulo adherido a la pared del divertículo. Ello aceleró la decisión de tratamiento quirúrgico del DE, una vez superado el episodio de sangrado digestivo. No obstante, en los días posteriores al evento hemorrágico, la paciente desarrolló un cuadro séptico secundario a neumonía de origen espirativo, falleciendo finalmente. La paciente del quinto caso fue tratada quirúrgicamente realizándose diverticulectomía y miotomía mediante toracoscopia. La evolución fue tórpida al presentar mediastinitis secundaria a fístula esófago-pleural. Se trató la misma mediante la colocación de prótesis esofágica metálica cubierta (Wallflex®). La paciente número seis fue tratada mediante inyección de toxina botulínica a nivel de la UGE para resolver el cuadro de obstrucción funcional. Se consideró el mejor tratamiento debido a la edad de la paciente, mejorando la sintomatología.
