Varón de 39 años, con cuatro meses de dolor urente en el epigastrio, náuseas, saciedad temprana, vómitos, deposiciones blandas, pérdida de peso de 7 kg, astenia y adinamia. Dos semanas antes de su ingreso hospitalario presentó edema progresivo en los miembros inferiores y un episodio de hematemesis. Tenía antecedentes de sífilis tratada hacía 18 años. Al ingreso hospitalario se encontró en anasarca y palidez mucocutánea. Se objetivó dolor a la palpación de epigastrio, sin masas ni visceromegalias, con onda ascítica. Se observaron máculas violáceas en el paladar duro, el piso de la lengua y el glande de aspecto vascular, no sangrantes, con laceración del surco balano-prepucial y edema grado II en los miembros inferiores. Se documentó VIH positivo por ELISA, confirmado por Western Blot, además de hipoproteinemia sin etiología clara; se descartaron causas cardiacas, hepáticas, renales o nutricionales.
La tomografía abdominal contrastada reportó engrosamiento polipoide de las paredes gástricas y la endoscopia digestiva alta mostró una extensa lesión gástrica difusa multinodular y exofítica, de predominio en el cuerpo y el fondo. El estudio histopatológico de la biopsia gástrica mostró una marcada proliferación de las células foveolares, formando invaginaciones profundas y reemplazando la mucosa oxíntica original. A nivel de la lámina propia se observó SK confirmado con inmunomarcación para herpes virus humano tipo 8 (HHV8). Se inició terapia antirretroviral y se programó para ulterior inicio de quimioterapia con antraciclinas.
