Varón de 73 años, sin alergias medicamentosas, con antecedentes de dislipemia en tratamiento con estatinas, cardiopatía isquémica estable en tratamiento con ácido acetilsalicílico, nitratos de aplicación transdérmica y β-bloqueantes, hiperuricemia en tratamiento farmacológico con alopurinol y herniorrafia bilateral la semana previa al ingreso en tratamiento analgésico con paracetamol y tramadol. Presentaba, además, insuficiencia renal crónica en estadio terminal, por lo que realizaba sesiones de diálisis 3 días a la semana y recibía tratamiento con poliestireno sulfonato cálcico sin sorbitol. El paciente ingresó en nuestro centro por hemorragia digestiva baja en forma de rectorragias durante una sesión de hemodiálisis. En el momento de ingreso, el paciente presentaba hemoglobina de 6,5 g/dl pese a haber recibido 4 concentrados de hematíes antes de su llegada a nuestro centro. A la exploración física, presentaba labilidad hemodinámica con tendencia a la hipotensión, por lo que se realizó una angioTC abdominal urgente que no evidenció sangrado activo. Tras la estabilización hemodinámica, se realizaron una fibrogastroscopia, que mostró una hernia de hiato de gran tamaño sin otras lesiones y una colonoscopia que objetivó lesiones, compatibles con colitis isquémica a nivel de ciego, colon derecho y ángulo hepático, de las que se tomaron biopsias. El estudio anatomopatológico fue compatible con colitis isquémica, evidenciándose, además, el depósito de cristales de kalimato en el tejido de granulación del fondo de una de las úlceras. El paciente evolucionó correctamente con tratamiento médico, siendo alta al cabo de 8 días.
