Un hombre de 50 años de edad fue remitido a nuestra Unidad ya que desde hacía dos años tenía la concentración de ferritina en suero superior a 1.000 µg/l (rango normal, 26-370). El paciente tenía la ferritina sérica (1.277 µg/l) y la γGT (116 U/L; rango normal, 10-60) aumentadas, y la ecografía del hígado nos llevó a sospechar posible hígado graso. Las pruebas analíticas y serológicas complementarias no revelaron ninguna anomalía. El paciente estaba asintomático. No bebía alcohol ni consumía tabaco. Su historia clínica personal y familiar, y el examen físico no reflejaban nada destacable.
Analizamos los marcadores del metabolismo del hierro (niveles de hierro en suero, ferritina, receptor soluble de transferrina e índice de saturación de transferrina), y la concentración de hierro hepático y la arquitectura del tejido hepático mediante una biopsia del hígado. Las secciones de tejido hepático de cinco micrómetros se tiñeron con hematoxilina-eosina, y azul Prusia de Perls para detectar la presencia de hierro. Se estudió la imagen obtenida mediante resonancia magnética del hígado (MRI). También se buscaron las variaciones alélicas c.845G>A (p.C282Y) y c.187C>G (p.H63D) en el gen HFE.
El ADN genómico se extrajo de una muestra de sangre periférica, la reacción en cadena de polimerasa (PCR) se realizó mediante oligonucleótidos específicos para amplificar las regiones codificantes, las regiones intrónicas adyacentes, y las regiones sin traducir 5 ' y 3 ' (UTR) de los genes: HFE, hemojuvelina (HJV), hepcidina (HAMP), receptor 2 de transferrina (TFR2) y ferroportina (SLC40A1). Los productos de PCR se secuenciaron bidireccionalmente en el secuenciador de ADN ABI Prism 3130x1, y las secuencias se compararon con las de referencia (números de accesión del GenBank: NG_008720.1, NG_011568.1, NG_011563.1, NM_003227.3 y NG_009027.1, respectivamente, para los genes mencionados).
Se obtuvo el consentimiento informado del paciente según las recomendaciones locales para el estudio genético y la biopsia del hígado. El protocolo de estudio se realizó de acuerdo con los principios éticos de la declaración de Helsinki (2008).
Los parámetros de hierro del paciente fueron: ferritina en suero, 1.070 µg/l (rango normal, 26-370 µg/l); hierro en suero, 160 µg/dl (rango normal, 59-158 µg/dl); índice de saturación de transferrina, 48% (rango normal, 20-45%); y receptor soluble de transferrina, 0,90 mg/l (rango normal, 1,76 ± 0,83 mg/l). La imagen de resonancia magnética hepática mostró anomalías difusas de la intensidad en el parénquima, asociadas con un aumento de hierro; el contenido de hierro hepático fue estimado en 160 µmol/g (valores normales, < 36 µmol/g). Se realizó una biopsia hepática percutánea guiada por ecografía. La evaluación histopatológica mostró una arquitectura lobular normal, estrechos espacios portales sin inflamación o fibrosis y sin lesiones vasculares o ductales. El lóbulo estaba compuesto por hepatocitos con morfología normal y con depósitos de baja intensidad de hemosiderina, con el patrón típico de hemocromatosis, es decir, depósitos de hierro localizados casi exclusivamente en las células parenquimatosas en áreas periportales, con un patrón granular y una distribución pericanalicular.
El paciente fue sometido a tratamiento con flebotomías y, después de 20 flebotomías quincenales, se eliminaron más de 5 g de hierro, y las concentraciones de γGT y ferritina volvieron a valores normales. Actualmente el paciente se somete a flebotomías de mantenimiento dos veces al año.
El estudio molecular de los genes implicados en el metabolismo del hierro mostró las siguientes variantes alélicas en estado heterocigoto: c.187C>G (p.H63D) en el gen HFE y c.840C>G (p.F280L) en el gen TFR2.
