Presentamos el caso de un varón de 61 años transplantado cardiaco que en el décimo día del postoperatorio desarrolló un vólvulo de ciego.
El paciente presentaba una miocardiopatía dilatada con fracción de eyección del 23% secundaria a cardiopatía isquémica tratado con doble bypass aortocoronario. Como antecedentes destacar apendicectomía, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 e insuficiencia renal crónica.
Fue sometido a trasplante cardiaco ortotópico con anastomosis bicava. El tiempo de isquemia fue de 280 min con una duración de la circulación extracorpórea de 200 min. Presentó tendencia a la hipotensión con requerimiento de drogas vasoactivas y hemoderivados. Recibió profilaxis antibiótica y tratamiento de inducción inmunosupresor con micofenolato mofetil, solu-moderin y daclizumab.
En el postoperatorio inmediato presentó diarreas y fiebre, descartándose la presencia de Clostridium difficile mediante determinación de la toxina A y B en las heces por enzimoinmunoanálisis. El décimo día del postoperatorio presentó cuadro de dolor abdominal intenso, distensión abdominal, dolor a la palpación en fosa iliaca derecha con leucocitosis (35.000 l/mm3). Se realizó TAC abdominal urgente, objetivándose distensión de ciego de hasta 12 cm de diámetro, compatible con el diagnóstico de vólvulo tipo "báscula cecal".
Se realizó laparotomía urgente y se confirmó el vólvulo cecal con signos de necrosis intestinal, sin perforación. Se practicó hemicolectomía derecha con anastomosis íleo-cólica manual.
El enfermo desarrolló un postoperatorio sin incidencias. El informe anatomopatológico: infarto hemorrágico intestinal con necrosis transmural. Fue dado de alta a los 45 días post-trasplante sin presentar complicaciones postquirúrgicas abdominales. La función del injerto fue normal, con fracción de eyección del 77% a los dos meses del trasplante.
En nuestra experiencia las complicaciones colónicas agudas afectan al 2% de los trasplantados, siendo más frecuentes en varones y con una edad media superior a los 55 años (2,3).
La patogenia se ha relacionado con el tratamiento inmunosupresor, especialmente los esteroides, bien por presentar un episodio de rechazo agudo o por acontecer en los primeros días post-trasplante. La otra causa posible son las derivadas del compromiso vascular gastrointestinal bien por patología vascular previa abdominal o por el bajo gasto cardiaco tras el trasplante (isquemia intestinal no oclusiva) (1-3). Deben descartarse las infecciones, especialmente cuando el enfermo había desarrollado fiebre, leucocitosis y diarrea. En los primeros días post-trasplante la infección por Clostridium difficile cursa con diarreas, fiebre y leucocitosis, descartándose en nuestro caso por la determinación de la toxina A y B (6).
El paciente descrito presentaba varios factores de riesgo como el tratarse de una reintervención, duración prolongada de la intervención, transfusión de hemoderivados y necesidad de drogas vasoactivas en el postoperatorio inmediato (dobutamina, noradrenalina).
