Mujer de 45 años remitida por cuadro de epigastralgias de larga evolución resistente a tratamiento con inhibidores de la bomba de protones a la que se le realiza endoscopia digestiva alta apreciando a nivel de cara anterior de antro una lesión polipoidea de unos 20 milímetros de diámetro, pseudopediculada, dura al tacto, con una mucosa hiperémica y cierta umbilicación central. Las biopsias demostraron una gastritis crónica atrófica leve sin signos de actividad ni evidencia de Helicobacter pylori. La paciente fue referida para ecoendoscopia empleando para ello el tipo radial (Olympus GF-UE160-Al5) donde se identificó una lesión polipoidea, de base ancha (15 milímetros), ulcerada en su centro, que surgía de la submucosa, hipoecogénica, áreas hiperecogénicas en su interior y bordes bien definidos con cierta lobularidad, en íntimo contacto con la muscular sin llegar a infiltrarla, sugestivo de tumor carcinoide. Se volvieron a tomar biopsias que resultaron inespecíficas. La TAC abdominal demostró a nivel antral una lesión de 20 x 14 milímetros de diámetro de densidad partes blandas, realce periférico sin infiltración de grasa adyacente ni signos de diseminación linfática local ni a distancia. La paciente fue enviada a cirugía realizándose una gastrectomía parcelar. La biopsia de la pieza describió una formación polipoidea con proliferación fibromixoide con componente inflamatorio sin evidencia de malignidad sugestivo de pólipo fibroide inflamatorio.

