Paciente varón de 43 años, sin hábitos tóxicos, factores de riesgo cardiovascular ni cirugías previas. Diagnosticado de enfermedad de Crohn ileocólica hace 11 años en tratamiento con mesalazina. Entre las pruebas diagnósticas que se realizó a lo largo de la evolución de su enfermedad se encontraban dos tránsitos intestinales baritados y dos colonoscopias. Acude a Urgencias por dolor epigástrico de 1 mes de evolución tipo cólico, haciéndose continuo y más intenso en las últimas 48 horas, acompañado de distensión abdominal, náuseas, vómitos y estreñimiento. A la exploración física el paciente mostraba un buen estado general, afebril y hemodinámicamente estable, con un abdomen distendido, timpánico, doloroso a la palpación de forma difusa y con disminución de la peristalsis intestinal. Entre los estudios complementarios se realizó un hemograma y una analítica general con reactantes de fase aguda que estaban dentro de la normalidad. En la Rx simple de abdomen se observaron dos imágenes redondeadas de densidad calcio a nivel de L2-L3 a ambos lados de la línea media, completándose el diagnóstico con TAC de abdomen que informó de cuerpos extraños a nivel de colon transverso. Se realizó colonoscopia, no pudiendo pasar más allá de 100 cm por estenosis infranqueable a dicho nivel a pesar de intentarse dilatación. Siendo imposible la resolución del cuadro por vía endoscópica se decidió intervención quirúrgica, realizándose laparotomía con resección de la estenosis y extracción de los cálculos. El estudio anatomopatológico informó de formaciones calcáreas de consistencia firme, una de 17 mm de diámetro mayor, de 15 mm la segunda.
