Se trata de un varón de 60 años de edad con antecedentes personales de hipertensión arterial e insuficiencia renal crónica hipertensiva y hepatopatía crónica VHC, sin episodios de descompensación ni tratamiento antiviral previo. Ingresa por una primera descompensación edemoascítica asociada a reagudización de insuficiencia renal crónica. En el estudio analítico realizado al ingreso destacaba urea 169 mg/dl, creatinina 2,8 mg/dl, bilirrubina total 0,6 mg/dl, AST 45 UI/L, ALT 33 UI/L, fosfatasa alcalina 85 U/L, LDH 393 UI/L, GGT 27 UI/L, proteínas totales 7,5 g/dl, albúmina 3,9 g/dl, sodio 140 mmol/l, potasio 5,2 mmol/l, cuantificación ARN VHC (PCR): 5.530.000 UI/ml. Genotipo VHC: 1B. Orina: eliminación urinaria de Na 13 mEq/l. Aclaramiento de crea-tinina 21,49 ml/min. No proteinuria. Se realiza paracentesis evacuadora en urgencias por compromiso mecánico. El paciente desarrolla un hematoma subcutáneo secundario importante y un deterioro progresivo de función renal. Ante la ausencia de proteinuria, se atribuye a un origen multifactorial por anemia secundaria a hematoma y paracentesis. Se procedió a transfusión sanguínea y expansión de volumen, sin mejoría. A los 15 días se añade al cuadro clínico febrícula persistente, artromialgias generalizadas, púrpura palpable en miembros inferiores y parestesias. Analíticamente persiste deterioro progresivo de la función renal, alcanzando cifras de creatinina plasmática de 6,5 mg/dl y disminución del aclaramiento de creatinina (10,10 ml/min), objetivándose además, coincidiendo con el deterioro clínico, hematuria y proteinuria (0,15 g/l). La aparición por primera vez de crioglobulinemia, la disminución de las cifras de complemento y la presencia de una vasculitis leucocitoclástica, sugería la existencia de una CM asociada a VHC y glomerulonefritis secundaria, por lo que se solicita a la sección de hemodinámica la realización de biopsia hepático-renal transyugular confirmándose histológicamente la existencia de glomerulonefritis proliferativa mesangial. Se inicia tratamiento con prednisona a dosis de 1 mg/kg/día por vía intravenosa, desestimándose plasmaféresis así como otros tratamientos inmunosupresores dado el estado general, nutricional y los parámetros de función renal del paciente. A pesar del tratamiento instaurado, el deterioro de la función renal fue progresivo. El paciente entra en programa de hemodiálisis periódica a los 3 meses del ingreso hospitalario, situación en la que se mantiene a la espera de valoración de inclusión en lista de espera de doble trasplante hepático y renal.

