Presentamos una mujer de 18 años de edad con enfermedad de Crohn íleo cólica, que debutó con perforación intestinal obligando a una resección quirúrgica urgente. Entonces inicia tratamiento con azatioprina como profilaxis de recidiva postquirúrgica. Tras 5 meses de tratamiento inmunosupresor sin complicaciones, la paciente está asintomática hasta que comienza con síndrome febril prolongado de 2 semanas de duración, sin clínica digestiva, pero con adenopatías múltiples así como hepatoesplenomegalia.
Se realiza ecografía que confirma las organomegalias y descarta abscesos o afectación en el área de la anastomosis. Se realiza colonoscopia que muestra una anastomosis con algún afta aislada, sobre mucosa eritematosa descartándose cuerpos de inclusión en las biopsias ni presencia de virus en el análisis por PCR del tejido. Analíticamente destacaba una alteración de transaminasas (GOT 90 U/l, GPT 74 U/l, GGT 144 U/l FA 153 U/l LDH 1465 U/l), y una linfocitosis relativa en un principio que a la semana evoluciona a una leucopenia. En el estudio microbiológico se recogen hemocultivos persistentemente negativos, un Mantoux, Booster y Rx tórax normales. Al comprobar las serologías se diagnostica a la paciente de síndrome mononucleósico secundario a infección por CMV y EBV, al encontrarse unos anticuerpos heterófilos y una IgM frente a VCA (proteí-na de la cápside) positiva así como una IgM y una antigenemia del CMV también positivas. Se inicia tratamiento con ganciclovir y se suspende la azatioprina. Aun así la fiebre tarda en remitir una semana más, con posterior normalización analítica y sin más incidentes en el seguimiento introduciendo la azatioprina 1 mes después.

