Presentamos una mujer de 83 años de edad, hipertensa, dislipémica, apendicectomizada, a la que se le practicó antrectomía y reconstrucción Billroth-II hace 50 años como tratamiento de la enfermedad ulcerosa péptica. Acudió al hospital con un cuadro de dolor abdominal en hipocondrio derecho y vómitos de 5 días de evolución.
Durante su exploración no presentaba ni ictericia ni fiebre. Las pruebas de laboratorio mostraron cambios en la función hepática (GGT 386 IU/L, AP 337 IU/L, AST 245 U/L, ALT 342 U/L, y bilirrubina total 0,03 g/l). Se detectaron también hiperamilasemia y elevación de la proteína C reactiva; además, la ecografía abdominal mostró signos de colecistitis, colelitiasis, dilatación de la vesícula biliar y de la vía biliar extrahepática. Basándose en todos estos, se sospechó colecistopancreatitis aguda litiásica.
En el estudio por contraste oral se apreció drenaje biliar al asa eferente. Por otra parte, los hallazgos endoscópicos no aportaron nuevos datos.
La tomografía computerizada (CT) reveló marcada dilatación de la vía biliar extrahepática, así como de la vesícula biliar y del asa yeyunal; también se apreció incremento de los signos de colecistitis mostrados en la ecografía inicial, pero no reveló la causa de la ictericia obstructiva.
Por otro lado, se fueron incrementando los niveles de hiperbilirrubinemia (0,097 g/l) así como las pruebas de función hepáticas (AST 600 U/L) tras quince días de hospitalización.
Se indicó laparotomía en base al diagnóstico de colecistitis aguda litiásica e ictericia obstructiva progresiva que involucraba al asa aferente de la reconstrucción Billroth-II. Se encontró una vesícula biliar dilatada y necrótica, y una estenosis del asa aferente volvulada sobre el asa eferente provocando la ictericia obstructiva. Se resecó el asa aferente estenótica, se drenó el éstasis biliar y se realizó una reconstrucción mediante Y-Roux yeyuno-yeyunal. Así mismo se practicó colecistectomía, y colangiografía intraoperatoria, obtenida a la finalización del procedimiento, mostrando un drenaje satisfactorio a través de la papila de Vater hacia el duodeno y posteriormente transanastomótico y a lo largo del yeyuno.
Al sexto día postoperatorio los niveles de amilasemia y bilirrubina se normalizaron y la paciente presentó normalización de la exploración clínica y de la sintomatología. La ictericia desapareció completamente antes del alta hospitalaria.
El estudio histopatológico del espécimen reveló colecistitis crónica, colelitiasis, y el asa intestinal presentó signos inespecíficos inflamatorios y atrofia de la mucosa.

