Un varón de 61 años presentó emesis tras algunos episodios de arcadas. Tenía cirrosis hepática pero sin hemorragias previas. Una endoscopia alta reveló un desgarro amplio de 10 cm que afectaba a la mucosa y la submucosa del esófago distal, respetando un segmento de 2 cm de largo proximal a la línea Z. La laceración presentaba una hemorragia rezumante lenta que se detuvo con la inyección de 6 cc de adrenalina al 1:10000 y la aplicación de 17 endoclips para cerrar la laceración. La recurrencia de la hemorragia 8 días después se controló con la aplicación de otros 4 endoclips. No hubo ninguna otra recurrencia hemorrágica y se repitió la endoscopia en la semana 6 y la semana 24, no observándose lesión alguna.

