Varón de 63 años con antecedentes de hernia hiatal que acude al Servicio de Urgencias por vómitos y distensión abdominal. En la exploración física mantenía un aceptable estado general, se encontraba afebril y presentaba un abdomen distendido, doloroso de forma difusa a la palpación sin peritonismo, la percusión era timpánica en hemiabdomen superior y los ruidos hidroaéreos eran normales. En la analítica destacaba una discreta leucocitosis (11760/µl) con 90% de neutrófilos y una urea plasmática de 55 mg/dl. En la radiografía anteroposterior de tórax y en la simple de abdomen se observaba una gran distensión gástrica con un nivel hidroaéreo en su interior. Igualmente se identifica una burbuja aérea en el mediastino inferior. Se colocó una sonda nasogástrica conectada a aspiración continua a través de la cual drenó abundante cantidad de gas y 3 litros de contenido gástrico, con lo que se logró un rápido alivio de la sintomatología. Se practicó posteriormente un estudio baritado que mostró una gran hernia paraesofágica y una volvulación gástrica de tipo mixto. El paciente fue intervenido quirúrgicamente de forma electiva practicándose una reducción y resección del saco herniario, cierre del defecto diafragmático y funduplicatura de Nissen.

El vólvulo gástrico se asocia a defectos diafragmáticos en dos tercios de los casos. Otros factores predisponentes son los traumatismos diafragmáticos, parálisis diafragmática, neoplasia o úlcera gástrica, y compresión extrínseca por masa abdominal. La presentación aguda es una emergencia y como primera medida debe intentarse la descompresión mediante sonda nasogástrica. Si no hay signos de isquemia y el tipo de volvulación lo permite puede intentarse la reducción endoscópica de la torsión. En caso de isquemia, debe practicarse intervención quirúrgica, que consiste en la reducción del saco herniario y la reparación del defecto diafragmático. También debe realizarse gastropexia o gastrostomía para fijar el estómago en su posición anatómica. La gastrectomía parcial o total está indicada ante la existencia de necrosis o neoplasia.

