Mujer de 59 años de edad sin antecedentes de interés que consulta por una tumoración rectal que refiere desde hace tres años y que nota por tacto rectal debido a un estreñimiento crónico que requería alguna digitalización. A la exploración clínica y anuscopia-rectoscopia, se observa una tumoración nodular submucosa única a 3-4 cm de margen anal de alrededor de 1 cm de diámetro, móvil, de aspecto amarillento en la cara anterior rectal. Se realiza una exéresis local de la lesión, respetando la muscular al no estar adherido a ella. El informe anatomopatológico informa de tumor carcinoide rectal de 1,2 cm de diámetro, bien diferenciado, con ausencia de atipias, desarrollado en la submucosa. No se observan signos de invasión vascular, linfática o perineural. En superficie aparece cubierta por mucosa rectal bien diferenciada. En su base muestra escaso margen de seguridad afectando uno de los bordes, si bien no muestra invasión de la muscular propia.
Con este hallazgo se propone a la paciente un seguimiento clínico y una biopsia de la cicatriz mucosa en tres meses. La exéresis de la mucosa pericicatricial no evidencia restos tumorales. El estudio se completó con una colonoscopia que no evidenció otros tumores. Tras 21 meses la paciente está libre de enfermedad.

