Paciente de 58 años sin antecedentes de interés que ingresa en el hospital por cuadro de 3 días de evolución de dolor epigástrico, fiebre, ictericia y coluria. El hemograma mostraba leucocitosis y desviación izquierda. La ecografía abdominal objetivó una vesícula biliar habitada por cálculos y una dilatación de la vía biliar intra- y extrahepática. Se realiza una tomografía axial computarizada que confirma la dilatación de la vía biliar, objetivándose en colédoco distal imágenes hiperdensas que parecen corresponder a cálculos o barro biliar. El área pancreática era de características normales. Con la sospecha diagnóstica de colelitiasis y coledocolitiasis se realiza colangiopancreatografía retrógrada endoscópica con intención terapéutica, canulándose una papila de aspecto normal y una vía biliar dilatada. Se realizó esfinterotomía saliendo abundante contenido purulento. Se introdujo una sonda de Dormia que atrapó cálculos, pero al tirar del cable, esta se queda enclavada en la vía biliar siendo imposible su extracción endoscópica a pesar de varios intentos. Se realizó laparotomía de urgencia mediante incisión subcostal derecha, objetivándose una vesícula escleroatrófica y una fístula colecistocoledocal. Se realiza colecistectomía, coledocotomía, extracción de sonda de Dormia a través de la coledocotomía así como colangiografía intraoperatoria que demostró la existencia de un cálculo enclavado en la papila. Se extrajo el cálculo y se cerraron la fístula y el colédoco sobre un tubo en T. El postoperatorio cursó sin incidencias y la colangiografía postoperatoria a través del tubo de Kehr fue normal, estando el paciente asintomático en la actualidad.

