Preescolar de sexo masculino, con cinco años de edad, proveniente de una zona rural de la provincia de Santiago del Estero, zona de crianza de ganado bovino y con el hábito de alimentar a mascotas (perros) con sus vísceras. Consultó por ataxia progresiva y disminución de la agudeza visual de tres meses de evolución. La resonancia magnética (RM) de cerebro mostró una lesión quística supratentorial temporo-parieto-occipital derecha de 7 cm de diámetro. La ecografía de abdomen y radiografía de tórax fueron normales. La serología con técnica de hemoaglutinación indirecta (HAI) para hidatidosis fue negativa. No presentó alteraciones en el hemograma ni en exámenes generales. Recibió tratamiento con albendazol hasta la resección quirúrgica completa del quiste. Se produjo la rotura intraquirúrgica del quiste sin complicaciones posteriores. La anatomía patológica confirmó la presencia de escólices de E. granulosus. Continuó con albendazol y praziquantel durante tres meses debido al accidente quirúrgico. Durante el seguimiento de 10 años no presentó focos secundarios ni secuelas relacionadas con la hidatidosis y la rotura del quiste.
