Preescolar de sexo femenino, de 4 años 11 meses, sin antecedentes de importancia. Ingresó por una historia de siete días de evolución caracterizado por fiebre, vómitos explosivos, cefalea y progresivo compromiso de conciencia. Cinco días antes de su ingreso a nuestro hospital había sido evaluada en un centro de salud privado, por fiebre y signos meníngeos. De los exámenes de laboratorio destacaba una leucocitosis con desviación izquierda, PCR 48 mg/dl y citoquímico de LCR con 1.300 leucocitos (80% polimorfonucleares), glucosa 13 mg/dl, proteínas 300 mg/dl. Fue admitida en dicho establecimiento con el diagnóstico de meningitis bacteriana, por lo que recibió tratamiento antibacteriano empírico con ceftriaxona (100 mg/kg/día). Dos días después, ante persistencia de la fiebre, se cambió esquema antimicrobiano a cefotaxima y vancomicina. Se realizó una tomografía helicoidal cerebral en la cual se observó una dilatación ventricular.
La paciente evolucionó desfavorablemente: perdió el control de esfínteres y no lograba comunicación con el entorno, por lo cual fue referida a nuestra institución. En el examen físico de ingreso se encontraba febril, con signos meníngeos presentes. Se continuó tratamiento con ceftriaxona-vancomicina. En el segundo día de internación se realizó una nueva tomografía espiral multicorte cerebral, evidenciándose una hidrocefalia hipertensiva, por lo cual se instaló un sistema de derivación ventricular externo (DVE). La paciente tuvo una evolución clínica estacionaria, con estudios seriados de LCR que mostraron mejoría (disminución de la pleocitosis y proteinorraquia). Los resultados de la tinción en LCR para Criptococcus y las sero-aglutinaciones tíficas, paratíficas y de Brucella fueron negativas. En el cuarto día se recibieron los resultados de los cultivos, aislándose L. monocytogenes en los hemocultivos y cultivo de LCR. Se cambió terapia antibacteriano a ampicilina (400 mg/kg/día) y gentamicina (7,5 mg/kg/día).
La determinación de la adenosin-deaminasa (ADA) en LCR fue de 55 U/L (valor referencial < 45 U/L). Los resultados de la RPC para Mycobacterium tuberculosis en LCR, la tinción de Ziehl Neelsen de aspirado gástrico, y un último control de ADA en LCR fue negativo (2,5 U/L).
Se realizaron estudios de inmunidad determinando las concentraciones de inmunoglobulinas séricas, las que se encontraron dentro de los parámetros normales (Ig E: 17 mg/dl, Ig A: 111 mg/dl, Ig G: 922 mg/dl, IgM: 122 mg/ dl). La serología para VIH fue negativa.
La evolución posterior fue lentamente favorable, evidenciándose secuelas neurológicas como déficit motor y trastorno del habla. Fue dada de alta a los 39 días de internación. No se pudo identificar la fuente directa de la enfermedad aunque en la investigación epidemiológica se descubrió que la familia se dedicaba a la fabricación artesanal de quesos y yogurt y que la menor los consumía de forma frecuente. No se pudieron analizar estos productos lácteos en búsqueda del microorganismo.
