Escolar de 11 años de edad, género femenino, sin antecedentes de hospitalizaciones ni de patología crónica, Un mes previo a la hospitalización había recibido flucloxacilina como tratamiento de un impétigo. Su madre era portadora de un lupus eritematoso sistémico, dueña de casa y su padre, trabajador en servicios de correo internacional. La paciente sufrió una caída a nivel, por lo que consultó en la Unidad de Emergencia (UE) por dolor en la rodilla derecha. Se diagnosticó una contusión y se manejó en forma ambulatoria con inmovilización y analgesia. Dada la persistencia del dolor vuelve a consultar una semana después. Al examen físico presentaba dolor espontáneo intenso en la rodilla derecha, dolor a la palpación de la metáfisis proximal de la tibia derecha con aumento de volumen y temperatura local, sin fiebre, sin compromiso hemodinámico, ni del estado general. En los exámenes de ingreso destacaba un hemograma con leucocitosis y desviación a izquierda (24% baciliformes), proteína C reactiva (PCR) 270 mg/L y VHS 101 mm/h. La radiografía mostró un discreto aumento de tejidos blandos en la rodilla derecha, sin lesión ósea asociada. Se realizó un aseo quirúrgico y se inició tratamiento antimicrobiano con cloxacilina iv (185 mg/kg/día) cada 6 h. Al tercer día post-operatorio, persistió con dolor intenso y comenzó con fiebre y compromiso del estado general. Los dos hemocultivos y el cultivo de tejido óseo fueron positivos para SARM, por lo que se inició vancomicina, aislamiento de contacto según la norma institucional y se realizó un nuevo aseo quirúrgico. Dada la persistencia de la fiebre se realizó un cintigrama óseo trifásico, el cual demostró un aumento de la actividad osteoblástica localizado en la metáfisis de la tibia proximal derecha. La evolución fue tórpida, con persistencia de la fiebre hasta 15 días después de haber iniciado vancomicina, requiriendo múltiples aseos quirúrgicos en los que se encontraron colecciones y daño articular. Los cultivos intraoperatorios persistieron positivos hasta 12 días después de haber iniciado vancomicina. Por la persistencia de la fiebre se descartaron focos secundarios u otra infección. Se realizó un estudio inmunológico básico que resultó normal. El día 18 de tratamiento con vancomicina presentó un exantema máculo-papular morbiliforme, que fue considerada como una reacción adversa a fármacos, por lo que se cambió la terapia a clindamicina iv. Evolucionó afebril y sin dolor local, completando en total 56 días de tratamiento antibacteriano: 17 días de vancomicina y 39 días de clindamicina. Fue dada de alta con parámetros inflamatorios en descenso (VHS 28 mm/h y PCR 19,2 mg/L), y tratamiento con linezolid vía oral (300 mg, dos veces al día), por 20 días. El ISP confirmó que la cepa fue SARM, PVL negativa. Además, se realizó un estudio de portación nasal familiar en que la madre resultó ser positiva por lo que se realizó una decolonización con mupirocina tópica. El análisis genético y la caracterización molecular de ambas cepas demostró la ausencia del marcador PV-L y determinaron un mismo subtipo genético por PFGE (CL-SAU-COM-SMA-017) y por MLST al tipo de secuencia ST8.

