Motivo de ingreso: dolor abdominal.
Centro de asistencia: Hospital Comandante Faustino Pérez. Matanzas, Cuba.
Historia de la enfermedad actual: Paciente DAV, sexo femenino, raza negra y 35 años de edad, procedente del municipio Pedro Betancourt en la provincia de Matanzas-Cuba. Refiere consumir con regularidad berro, lechugas y otros productos vegetales silvestres. Ingiere agua sin hervir o purificar.
A inicios de abril de 2011 presentó dolor intenso y constante en todo el abdomen, que luego de una semana se centró en epigastrio e hipocondrio derecho. El dolor se acompañó siempre de nauseas, vómitos y compromiso del estado general. Durante ese período se constató la presencia de un cuadro diarreico de tipo alto (escasas en número, abundantes en cantidad, que flotaban en el agua del inodoro y con apariencia brillosa) de aproximadamente una semana de duración, que se resolvió sin intervención medicamentosa.
Desde el inicio del proceso, se constató fiebre de 37 a 38 grados centígrados que se extendió por un período de 8 semanas, hasta mediados de mayo. Al momento del ingreso, se observó la presencia de palidez cutáneo-mucosa, abdomen globuloso y doloroso a la palpación superficial y profunda, más intenso en hipocondrio derecho y epigastrio. A los 33 días del ingreso, se detecta hepatomegalia de aproximadamente 8 cm, con superficie lisa pero muy dolorosa, sin esplenomegalia.
El leucograma mostró un conteo global de 30.000/ mm3 con eosinofilia 81%, hemoglobina 10,0 g/d y hema-tocrito 0,33 g/l. Lamina Periférica: plaquetas adecuadas, leucocitosis moderada, eosinofilia marcada, hipocromía, normocitosis. TGP: 85,5 u/l, TGO: 43 u/l, FA: 348, GGT: 80 u/l, amilasa sérica 63,3, LDH; 434 u/L. Se realizaron 3 hemocultivos que resultaron todos negativos.
En varios exámenes de materia fecal (realizados todos en diferentes momentos, durante abril de 2011 en el laboratorio provincial de referencia en Parasitología, del Centro Provincial de Higiene, Epidemiologia y Microbiología-Matanzas) utilizando la técnica de examen directo de heces con lugol, eosina y solución salina, así como las técnicas de concentración de Willis- Malloy, Ritchie y Kato-Katz, no se observó presencia de parásitos intestinales. Se realizaron diferentes exámenes utilizando la técnica de concentración por sedimentación simple de copa- cónica que también fueron negativos.
El examen ultrasonografico demostró la existencia de hepatomegalia difusa a predominio del lóbulo izquierdo, que sobrepasaba la línea mamaria de ese lado. Igualmente se refirió que su textura se encontraba alterada con aspecto difuso y aumento de la ecogenicidad en los vasos venosos y aumento del tejido conectivo. La vesícula biliar presentaba paredes finas y no se demostró dilatación de las vías intra o extra hepáticas.
Tomografía axial computarizada: Hígado aumentado de tamaño, de aspecto heterogéneo con múltiples imágenes hipo densas de contornos irregulares distribuidos por todo el parénquima. Vesícula alitiásica de paredes finas. Bazo, páncreas y riñones sin alteraciones. En base pulmonar Izquierda, se observa pequeño derrame pleural de forma laminar.
Examen laparoscópico: aumento de tamaño del hígado que se muestra de color rojo pardo con superficie irregular y con lesiones redondeadas blanco amarillentas, rodeadas por una zona de enrojecimiento en la superficie de ambas caras de los dos lóbulos. Se demuestra la existencia de borde romo con consistencia aumentada. Bazo tamaño normal. Vesícula biliar sub- hepática blanquecina y vacía.
La detección de antígenos de excreción- secreción de F. hepatica (ELISA) realizado la primera semana del mes de junio de 2011 en el laboratorio de referencia del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri en La Habana- Cuba, resultó positivo en heces pero no en sangre. La detección de anticuerpos IgG específicos contra el parasito resultó positiva.
Con la información clínica y epidemiológica recibida y considerando los resultados aportados por los diferentes medios diagnósticos, el equipo médico responsable decidió tratar a la paciente como un caso de fasciolosis y administró en dosis única de 20 mg/kg por vía oral luego de la ingestión de una comida rica en grasas.
Al tercer día luego de recibir el tratamiento se decidió firmar el alta y referir a la paciente a su área de salud donde se mantuvo bajo observación médica por su médico general.
Cada dos meses se realizaron exámenes de hemogra-ma, transaminasas hepáticas y amilasemia, parámetros que regresaron a la normalidad al cuarto mes. De igual forma, se realizaron exámenes de heces mediante Copa cónica en el laboratorio provincial de referencia con resultados siempre negativos. La detección de anticuerpos IgG específicos contra el parasito mostró una tendencia descendente al ser repetido a los dos y seis meses posteriores al tratamiento con triclabendazol y la detección de antígenos de excreción- secreción de F. hepatica realizado a los dos meses de tratamiento resultó negativa en las heces y en sangre.
Seis meses luego del tratamiento la paciente no presentaba síntomas y/o signos que sugirieran la presencia del parásito. Actualmente, goza de excelente salud y se ha reinsertado a sus actividades cotidianas.
